Por Antonio Rosselot
18 agosto, 2021

Paul “Pen” Farthing (Gran Bretaña) fundó la organización Nowzad hace 15 años y, a la fecha, cuida a más de 180 animales en la capital afgana además de haber formado a las primeras mujeres veterinarias del país. Por lo mismo, teme por el futuro de las 71 personas que trabajan día a día a su lado cuidando a los animales callejeros.

En estos momentos, Afganistán está viviendo una de las crisis políticas y humanitarias más complejas de su historia. Si bien siempre han sido un territorio con conflictos internos y externos, el avance y toma de poder de los talibán ha puesto un panorama real de incerteza en el país.

Además de plantear un escenario tremendamente complejo y degradante para las mujeres —por las creencias religiosas de los talibán—, entre otras amenazas, hay un caso en particular que llamó la atención de los medios.

IG: @nowzadrescue

Les presentamos a Paul “Pen” Farthing, un veterano de la Marina Real británica que sirvió a su país en territorio afgano a mediados de los 2000, pero que destacó más por otra cosa: su amor y pasión por el cuidado de los animales callejeros del país.

En 2006, Pen y sus tropas separaron una pelea de perros y uno de ellos lo terminó siguiendo hacia el campamento en el pueblo de Nawzad. Ese fue el comienzo de una relación determinante para ambos: él lo adoptó, lo bautizó como Nowzad y cuando le tocó volver a su país, lo hizo con su nueva mascota.

Esa gestión lo inspiró para reunir a más soldados hombres y mujeres con los animales que los habían acompañado durante su servicio en Afganistán, y así fue como nació la protectora animal Nowzad, bautizada en honor a su perrito rescatado. Al día de hoy cuidan a más de 140 perros y 40 gatos, y han logrado juntar nuevamente a cerca de 1.600 soldados con sus animales respectivos.

IG: @nowzadrescue

Dicho esto, Pen hizo un pedido muy emotivo a las autoridades británicas que están a cargo de evacuar gente del país: que, por favor, lo ayudaran a sacar al personal afgano de la caridad y les dieran asilo en el Reino Unido.

La organización caritativa tiene a 71 ciudadanos afganos trabajando en dicho país, y para Pen es imperioso que los saquen de la zona de conflicto: dice que no los va a abandonar para que terminen “sufriendo el destino que les puso Occidente”. A su vez, la clínica de la organización entrenó a las primeras veterinarias mujeres certificadas del país, pero ahora Pen teme por sus futuros respectivos.

IG: @nowzadrescue

“No creo que haya palabras para describir lo que ellas están sintiendo en este minuto. ¿Qué le dirías a alguien que probablemente será obligada a casarse con un guerrero talibán y terminará viviendo en casa, sin poder salir y sólo criando a niños junto a una pareja que detesta absolutamente?”

—Paul “Pen” Farthing a BBC

BBC reportó que la oficina de extranjería del Reino Unido se contactó con él para brindarle ayuda con el traslado, pero aún no ha habido noticias. Y esperamos de verdad que tanto él como las 71 sacrificadas personas de su organización puedan estar tranquilos en un futuro.

¡Se lo merecen por su noble y desinteresada labor!

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