Por Alejandro Basulto
1 septiembre, 2020

La llamaron Zuri y le dieron un hogar después de que deambulara por mucho tiempo buscando alimento.

Adoptar a un perro rescatado es una linda y hasta admirable decisión. Que como muchas, no siempre es fácil de tomar. Porque a pesar de lo bellos que pueden llegar a ser estos animales, el hacerse cargo de sus vidas conlleva diferentes retos y dificultades para sus humanos. Partiendo por los costos económicos, ya que hacerse responsable de un can, significa tener que vacunarlo, llevarlo al veterinario y obviamente, comprarle la comida y otros accesorios de diario uso en la casa. Sin olvidar que muchos de estos caninos son bien inquietos, lo conlleva desórdenes y con ello trabajo.

recorriendoconperros / Instagram

Pero la joven Valentina estaba decidida en darle la oportunidad a esta pobre perrita de brillar y ser feliz. Una can, que debido a su apariencia, de pelaje roñoso y dientes chuecos, no había tenido mucha fortuna en su vida. Zuri, quien hoy es su compañera perruna, previo a conocer a esta humana, vivió deambulando por la comuna de San Bernardo, en Santiago Chile.

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Recorriendo calles y basureros en búsqueda de comida, lo que al mismo tiempo significó que lamentablemente adquiriera sarna. Un hecho que constató una joven llamada Daniela, que dio con esta can y quiso salvarla de aquella situación.

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Fue por ello que “Dani” recurrió a la Fundación Umay, donde cuidaron a Zuri y le empezaron a tratar el sarna, que tenía en muy mal estado su piel y pelaje. Para posteriormente llegar llegar donde Valentina, a la familia de Recorriendo con Perros, un grupo de personas que adoran a estos animales y facilitan todo tipo de información para los humanos que tengan algún compañero perruno en su familia. Ellas vieron a Zuri y le dieron el hogar que tanto había estado buscando.

“Ayer llegó a nuestra casa, la vimos y la amamos. ¡Cómo no amarla con esos dientes! La Pascua y la Chusca [sus otras perritas] la olieron y la ignoraron luego la Pascua jugo algo con ella. Zuri durmió en su cama, hizo pipí afuera y comió su comida”

– contaron a través de la cuenta en Instagram, Recorriendo con Perros.

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Hoy, Zuri vive junto a Pascuas y Chuscas en una cama calentita, donde recibe comida y mucho amor. Pasó mucho tiempo en las calles, las que recorrió en búsqueda de una manera de sobrevivir, para en la actualidad tener lo que siempre quiso: una familia y un hogar donde le aman.

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