Por Alejandro Basulto
9 septiembre, 2020

“Mi esposa Gemma lo encontró. Estábamos caminando por la playa y ella nos llamó y dijo ‘regresa, mira esto’ (…) Fuimos y echamos un vistazo y parecía algo que no era de este mundo”, contó Martyn Green, protagonista del hecho.

Es común que en una ida a la playa, uno encuentre fauna y flora que normalmente no ve en su vida diaria. Desde llamativos moluscos a diversos tipos de crustáceos y peces, son observables entre rocas y algas cerca de donde rompen las olas. Sin embargo, lo que encontró una familia británica en la costa al sur de Gales, realmente fue sorprendente. Y además, un hallazgo muy valioso. Debido a que lo que pareciera ser en un principio una extraña criatura extraterrestre, era realmente un ser vivo de los mares que cuesta mucho encontrarlo en estos días.

Martyn Green / Liverpool Echo

Martyn Green, de 47 años, fue el afortunado que junto con sus seres queridos más cercanos, pudo observar en un viaje a Caernarfon, unos raros percebes de cuello de cisne. Un crustáceo cirrípedo que puede venderse a 32 dólares la unidad. Criaturas de caparazón blanco, que fueron halladas luego de varar miles de ellas en la orilla al momento de aferrarse a un gran trozo de madera que luego fue visto en la playa.

Estos seres se alimentan por filtración, a raíz de que por su carencia de extremidades, permanecen inmóviles adheridos a rocas u otros objetos durante toda su vida adulta.

Martyn Green / Liverpool Echo

Los percebes de cuello de cisne, son un exquisito manjar, perteneciendo a una especie que se vende como alimento por sobre todo en el norte de España, Portugal y Francia. Se les cose en agua con sal durante dos minutos acompañados con una hoja de laurel, para después ser consumidos. O también se pueden freír a la plancha. Siendo su pedúnculo la parte comestible.

En el video que subió Martyn Green pudo observarse cómo estas criaturas se asoman para que al momento de sentirse amenazadas, contraerse de nuevo en sus caparazones.

“Mi esposa Gemma, lo encontró. Estábamos caminando por la playa y ella nos llamó y dijo ‘regresa, mira esto’ (…) Fuimos y echamos un vistazo y parecía algo que no era de este mundo (…) Fue una gran atracción para los lugareños (…) Resulta que son una de las criaturas marinas más caras que puedes comprar (…) Luego de buscar en Google, creo que son alrededor de £ 25 [32 dólares] por cada uno, y en el registro probablemente había alrededor de 2.000 de ellos”

– dijo Martyn Green a Daily Mail.

Luego de descubrir a estos especímenes, conociendo el potencial económico de su descubrimiento gracias a una investigación de su hijo Daniel, Martyn Green optó por no revelar la ubicación exacta del lugar donde los encontró, por temor a que aparezcan oportunistas que les puedan hacer daño.

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