Por Daniela Morano
5 marzo, 2019

“Mi papá de 71 años tiene asma y mi mamá de 69 tiene artritis en las caderas, ambos sin tratamiento médico, pero hacen todo lo que pueden por estos gatos”, contó el hijo de los dueños del santuario, quienes desde 1998 que rescatan gatos.

Javier Reinoso vive en Venezuela, un país que no se encuentra nada bien políticamente. La crisis humanitaria ha llevado a mucha gente a salir del país cuando han podido mientras que otros, como Javier, se han quedado en el país por distintos motivos. Como muchas personas se han ido, no han podido llevar a sus mascotas con ellos, y Javier se ha encargado de construir lo que es un verdadero santuario felino.

“En medio de una crisis como esta, son los gatos los que nos salvan”, le comentó a The Dodo respecto a porqué continúa rescatando gatos en vez de salir de país. Hace sólo unos días rescató a dos gatitas más, de color naranja, a quienes llamó Popy y Popina.

Reinoso Cat Sanctuary

Reinoso es el dueño del Santuario de Gatos junto a sus padres, y toda su familia cuida de estos tiernos animales. Les llevan sardinas a los gatos en refugios en Caracas y dan de comer a colonias de gatos callejeros en las calles.

En 1998 el santuario creció luego de que el papá de Reinoso quedara cesante y “nos tuvimos que ir a vivir a la casa de un buen amigo, quien nos la prestó. Era medio pobre pero de buena gente y por fin teníamos un espacio donde cuidar a los gatos”.

Reinoso Cat Sanctuary
Reinoso Cat Sanctuary

La familia daba de comer a dos colonias callejeras distintas en Valencia, en la región de Carabobo. Pero cuando uno de los gatos desapareció y regresó varios días después con una pata menos, decidieron que debían tener un lugar seguro. Así, el santuario comenzó a crecer de a poco.

“Los subimos a un coche y los llevamos a casa. Una de las gatas estaba embarazada”.

Reinoso Cat Sanctuary
Reinoso Cat Sanctuary

Y la otra colonia a la que alimentaban también la debieron rescatara pues otra hembra estaba embarazada y llegó sola a su casa, “subió sola al coche”.

Así, los Reinoso terminaron con 11 gatos y gatitos en aquel entonces, cuando aún no salvaban a varios más tras ser abandonados por la crisis en el país.

“Hacemos esto 24/7, todos los días del año sin descanso. Mi papá de 71 años tiene asma y mi mamá de 69 tiene artritis en las caderas, ambos sin tratamiento médico, pero hacen todo lo que pueden por estos gatos”.

Reinoso Cat Sanctuary
Reinoso Cat Sanctuary

Actualmente Reinoso contacta a distintas comunidades animalistas a través de Twitter, donde recientemente recibió ayuda desde Pakistan por parte de un hombre dedicado a rescatar animales como él. La vida no es fácil en Venezuela pero hacen lo que pueden por mantener a flote el santuario.

“Son la única razón por la que seguimos luchando. No hay ni un día en que no nos hagan sentir mejor o sonreír a pesar de todo lo que está pasando”, aseguró. “Los animales son ángeles inocentes en todos lados. Son exactamente lo mismo aquí en Venezuela como en Suiza, y merecen ser amados y protegidos por igual en todo el mundo. No merecen pagar por los errores de los humanos”.

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