Por Daniela Morano
12 abril, 2019

“La gente no se da cuenta de que el plástico que botan puede estar en el océano durante años. He encontrado paquetes de comida de 1997”, comentó uno de los trabajadores de un santuario en Inglaterra dedicado exclusivamente a ayudar a focas.

Durante 6 semanas, Gnasher la foca estuvo en rehabilitación en un hospital del Santuario Life en Norfolk, Inglaterra luego de ser encontrada inusualmente deshidratada y con infecciones en la costa de una playa. Pesaba sólo 13 kilos, menos de la mitad de lo que una foca saludable debería pesar, y no le quedaba mucho de vida. Pero hace unos días regresó al mar, bañándose bajo los rayos de sol y mirando con ansias la libertad que había perdido.

Sin embargo Gnasher es sólo una de las pocas afortunadas.

Phil Harris/Daily Mirror

“Es agotador, pero vale la pena cuando ves que están sanas y vuelven al mar como Gnasher”, dijo Cody Townsend, trabajador de Sea Life. El problema es que muchas focas no sobreviven y el número es cada vez mayor debido a la contaminación de los océanos.

A veces frisbees quedan atascados en sus cuellos o tapas de café quedan en sus narices.

Phil Harris/Daily Mirror
Phil Harris/Daily Mirror

Derek Dewson es capitán de un bote que ha hecho viajes para que turistas vean a las focas de cerca durante 20 años, y está enfurecido por la enorme cantidad de basura que se encuentra en el mar. “Los frisbees son un gran problema y cada vez vemos más de ellos. Cuando la foca saca su cabeza del agua, es como un telescopio, su cabeza es angosta y es fácil que queden atrapadas en ellos”, dijo a Mirror.

En tan sólo 15 minutos llenó dos baldes con basura que encontró en el agua. Botellas plásticas, tapas de café, paquetes de papas fritas, globos de helio.

“La gente no se da cuenta de que el plástico que botan puede estar en el océano durante años. He encontrado paquetes de comida de 1997. No es raro que encuentre unas 100 tapas plásticas caminando por la playa. Creo que deberían dejar de vender cosas plásticas acá para proteger la vida marina”.

Phil Harris/Daily Mirror
Phil Harris/Daily Mirror

Stitch, otra foca, había quedado atrapada en una red de pesca. Veterinarios del hospital hacen todo lo que pueden por ayudarlas pero no siempre es suficiente.

Durante una semana intentaron ayudar a Stitch para quitar la red de su cuello pero estaba tan apretada que había cortado parte de su cuello. “Debimos cortar el alambre para que pudiese respirar. Si una foca tiene algo alrededor de su cuello no puede comer así que se deshidrata y desnutre. No pueden si quiera interactuar con otras focas porque les hacen bully y las muerden”.

El año pasado el santuario recibió 600 llamadas para ayudar a focas. Un estudio reciente demostró que todos los animales que son encontrados muertos en las costas del mundo tienen algún porcentaje de plástico en sus cuerpos.

Phil Harris/Daily Mirror

Pero aún se puede revertir.

Hay que ser conscientes del daño que producimos como seres humanos, y si pueden hacer lo mínimo como reciclar y evitar utilizar plástico, ya es un avance. También donar a santuarios y organizaciones que se dediquen a ayudar a estos indefensos animales, pues, por ejemplo, al Santuario Life le cuesta alrededor de $6,000 dólares tratar a cada foca.

 

Puede interesarte