Por Vicente Quijada
8 noviembre, 2018

Por si fuera poco, en el lugar habían también 2 serpientes y un conejo.

Si bien hay algunos casos en que desalojar a un inquilino es un verdadero caos, y los caseros deben enfrentarse a residencias maltratadas o sorpresas desagradables, lo que se encontró un sujeto en Kansas City, Estados Unidos, es totalmente inédito.

Al entrar a la vivienda para revisar el estado de esta, el individuo se encontró con nada menos que un caimán de 70 kilógramos, 2 boas constrictor y un conejo. ¿Qué tal?

Los animales eran “propiedad” de Sean Casey, el problemático inquilino, quien describió al lagarto como “tan tierno como un cachorro”. Las imágenes, sin embargo, hablan por sí solas. El extragavante dueño adquirió a “Catfish” -como lo bautizó- hace 4 años, y cuando este no medía más de 50 centímetros. Hoy, en cambio, supera los 2 metros de longitud. 

Casey afirma que se comporta como un perro, y que incluso “tiene su propia manera de decirle ‘hola’ a la gente”. “No son grandes y feroces animales como la gente suele creer. Tienen personalidades”, insistió. Es más, hasta “mueve su cola” cuando él llega a casa. O al menos eso fue lo que dijo.

Respecto a sus otras mascotas, las cuales están -a diferencia del caimán- permitidas en el estado de Missouri, serán enviadas a un refugio animal, considerando que su dueño no tiene ahora donde cuidarlas. ¿Y Catfish? El imponente animal, que debió ser controlado por 4 profesionales del Departamento de Servicios Residenciales de la ciudad, será enviado al “Monkey Island Rescue & Sanctuary”, ubicado en Greenwood, a pesar de la negativa de Casey.

Kansas City

“No sé cuál será el procedimiento para recuperarlo, pero lucharé para que así sea”, espetó. ¿Lo conseguirá?

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