Por Alejandro Basulto
21 septiembre, 2020

Los pequeños Enzo y Gabriela hicieron todo lo posible para convencer a su madre de que esta ave no podía convertirse en su almuerzo.

Los gallos y las gallinas generan cariño o rechazo en las personas. Hay quienes las adoran, que encuentran a estos seres vivos una aves realmente hermosas y simpáticas. Mientras que hay otra gente que hasta les temen, debido a que con su apariencia heredada por los dinosaurios, parecieran revivir viejos recuerdos de terroríficas películas y escenas de suspenso y terror. Sin olvidar, que hay otro grupo, no minúsculo y posiblemente hasta mayoritario, compuesto por quienes disfrutan almorzar una rica cazuela de ave, donde el pollo, que para mucho es una linda mascota, es el ingrediente principal del plato.

Afonso Ferreira / G1

De hecho, en la casa de la funcionaria Andreisa Alcoforado, ubicada en el Distrito Federal de Brasil, hubo un duelo entre el primero y último de estos puntos de vistas sobre las gallinas, que fue protagonizado por ella y sus pequeños amores. Ya que cuando esta mamá de 43 años compró vivo un pollo de corral para cocinarlo en el almuerzo, nunca pensó que su escape de la caja, provocaría que sus hijos de 8 años se enamoraran de este sabroso y tierno pájaro. Debido a que en cuestión de minutos, este animal se ganó completamente el corazón de los niños Enzo y Gabriela.

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Poco después, esta gallina ya tenía un nombre y un collar, lo que la hizo más encantadora. “Chica do Milho”, la llamaron los pequeños.

Ave que fue la causa de un discusión entre una mamá y sus hijos, debido a que mientras la primera quería cocinarla, lo segundos querían adoptarla. Nada pudo ser Andreisa ante el poder de convencimiento de Enzo y Gabriela. Por lo que en cuestión de minutos, este pollo pasó a ser un integrante más de la familia.

“Pareciera que se va a acercar a mis hijos para que puedan recogerla. Está siempre cerca de ellos. Un amor sin fin (…) Para ellos es muy divertido, para nosotros una comedia. Cada día una nueva historia (…) Hubo un día en que Enzo tomó una bañera, cuando llegué a la habitación, él estaba con el pollo de costado, panza arriba. Ambos viendo la televisión”

– dijo Andreisa Alcoforado a G1.Globo.com.

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Esta dedicada madre es una funcionaria pública que trabaja en el Ministerio de Defensa, por lo que debido al tiempo que pasa fuera de casa, no puede hacerse cargo de los cuidados de la gallina. Así que sus hijos son los responsables de alimentar y cuidar al animal, al cual por cierto, le hacen mucho cariño y le brindan toda la atención que pudiera requerir.

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Además de que a cambio, “Chica” ha agradecido la hospitalidad de la familia Alcoforado poniendo huevos, los que los niños encuentran para después cocinarlos en el desayuno o almuerzo.

En medio de la angustia por los graves y críticos efectos de la pandemia del COVID-19 en Brasil, esta ave ha servido para ser un alivio cómico y una adorable contención emocional para esta familia.

Afonso Ferreira / G1

Enzo y Gabriela se aman tanto con su gallina, que duermen con ella en su regazo o hasta han habido ocasiones en que se han metido a la bañera juntos. Ave que siempre se mostrado cómoda con estas demostraciones de cariño. Y una amistad, que valió que la subdirectora del Jardín Infantil 102 Sul en Plano Piloto y profesora de Enzo, quisiera presentar a su clase la amistad de estos pequeños con tan adorable animal, agregando, que muchos adultos como ella, nunca cogerían un pollo en su regazo. Pero estos niños sí, y felices.

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