Por Catalina Yob
18 diciembre, 2017

«Tuvimos que sacarla completa, lo cual fue bastante extraño», dijo el veterinario que dirigió la cirugía que salvó al animal.

Una amistosa gata se apareció en la casa ubicada en la ciudad de York, en Inglaterra, despertando la curiosidad de la familia que reside al interior de ésta. Era un día lluvioso, por lo que los dueños de casa, al ver que el felino yacía completamente mojado, no dudaron un segundo e hicieran que ésta entrara al interior de su hogar. Tras estabilizarla del frío, la llevaron hasta la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad de los Animales (RSPCA), en donde notaron la dureza de su estómago.

En un comienzo todos pensaron que se trataba de una gata sin hogar, sin embargo y luego de analizar sus antecedentes, llegaron a los datos de sus verdaderos dueños, quienes le habían colocado un chip en caso de extravío años atrás.

Sus propietarios originales manifestaron su temor por el hecho de que «Rosie» volviera a escapar, por lo que la sociedad se comprometió a encontrarle un nuevo hogar después de solucionar su situación médica.

RSPCA
RSPCA

Al notar que su estómago se encontraba severamente abultado, la gatita fue trasladada hasta un veterinario, en donde se percataron que al interior de su abdomen yacía una joroba sólida, la cual le estaba provocando un dolor prácticamente insoportable. 

 

«Un escáner mostró una masa en el estómago. Fuera lo que fuese, no debía estar allí. Necesitaba una operación con urgencia».

Los exámenes de rigor arrojaron que Rosie albergaba una rata de 18 centímetros, la cual había sido ingerida entera, hecho que estaba obstruyendo su intestino. La gata fue sometida a una cirugía de emergencia, en la cual removieron al animal. 

RSPCA
RSPCA
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«Gracias a las fantásticas habilidades del veterinario Ian Faux, Rosie está recuperándose por completo y pronto estará disponible para su adopción».

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