Por Antonio Rosselot
28 abril, 2021

La simpática Piddles llegó a un refugio en Virginia (EE.UU) con la mandíbula quebrada y en mal estado de salud. Al recuperarse su cara quedó algo asimétrica, pero eso no fue un obstáculo para que Lauren Thomson se enamorara de ella y decidiera darle un hogar definitivo.

Cuando Lauren Thomson llegó a un refugio felino en Richmond (Virginia, EE.UU) hace unos años, ya estaba realmente necesitada de encontrar y adoptar a un gatito para que se convierta en su mejor amigo.

De acuerdo al portal LoveMeow, Lauren había tenido ya varios encuentros con gatos antes de su visita al refugio, pero con ninguno de ellos había logrado la conexión que tanto buscaba. Su último gato había llegado a su vida luego de haberle palmeteado el hombro mientras ella miraba a otro felino, y buscaba esa misma espontaneidad en su próxima mascota.

Lauren Thomson

Luego de conocer a otros mininos, Lauren dijo sentir un par de ojos mirándola por la espalda y, cuando se giró a ver, se encontró con una gatita de pelaje atigrado que la miraba fijamente con su cara torcida y asimétrica, y con la lengua afuera. “Supe que era mi chica”, decretó.

Esta felina llamada Piddlesticks —Piddles para los amigos— llegó al refugio con su mandíbula quebrada, embarazada y en un estado muy precario de salud. Luego de ser operada y de largas semanas reacostumbrándose a la vida en un hogar de paso, Piddles pudo recuperarse y quedó con una tierna cara algo dispersa; sin embargo, eso no le quitó las ganas de vivir.

Lauren Thomson

De todas maneras, la gatita estuvo nueve meses en el refugio antes de ser adoptada por Lauren, habiendo esperado por mucho más tiempo que sus crías recién nacidas. Pero el tiempo de espera valió la pena, según la mujer.

“En su primer día conmigo pude ver que estaba confundida, pero nos conectamos rápido y ha estado a mi lado desde ese momento (…) no siempre quiere acurrucarse, así que cuando salta a mi regazo es mucho más especial. Adora que le rasquen la panza y la barbilla”.

—Lauren Thomson a Love Meow

Lauren Thomson

Hoy Piddles sigue firme en la casa de Lauren, con alrededor de nueve años de edad, y disfruta sus días tanto como si fuese una pequeña gatita: está llena de energía, le gusta mirar hacia afuera por la ventana y el piso del porche de la casa es su lugar favorito para reposar.

“Tuvo un comienzo muy duro, pero ahora vive la vida loca haciendo lo que ella quiere, recibiendo todas las caricias y durmiendo siesta todo el día. Es la chica más dulce de todas, y no puedo imaginar mi vida sin ella”.

—Lauren Thomson a Love Meow

¡Un brindis por Piddles y Lauren!

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