Por Daniela Morano
29 agosto, 2019

Era su forma de buscar ayuda y un hogar ❤️

Cuando Delfina Plaja recibió el año pasado para su cumpleaños un cachorro no pensó que su vida cambiaría tanto. No porque sea una responsabilidad más, sino porque era el cachorro más adorable que haya visto. «Nos hizo reír otra vez, con mi esposo no nos habíamos divertido tanto en mucho tiempo. Es muy afectuoso y enérgico», dijo Plaja a The Dodo.

Taco, el perro, sólo tenía un problema: no aprendía a orinar donde correspondía. Para ayudarlo a entrenar Plaja movió su lugar de trabajo al estacionamiento de su edificio. En el segundo día ahí, un gatito se asomó desde abajo de un coche. Quería ver a Taco.

Delfina Plaja

«Resulta que vivía solo en un garage y un vecino le daba de comer. Claramente se sentía solo porque fue él quien se acercó a Taco, curioso y con ganas de jugar».

De a poco los dos comenzaron a hacerse amigos, algo que sorprendió a Plaja. Incluso se subía a su regazo y ronroneaba cuando salía con Taco. «Era muy valiente y lindo, y claramente quería estar acompañado. Nos encontró él a nosotros después de todo, y creo que por una razón. Resulta que el universo nos trataba de decir algo».

Delfina Plaja
Delfina Plaja

Siempre que Taco salía, ahí estaba el gatito esperándolo.

«Taco incluso comenzó a pedirme salir para jugar con su amigo. Fue cada vez más difícil convencerlo de orinar afuera y entrar a la casa».

Un día mientras llovía, Plaja decidió entrar al gatito a su casa. Aunque tenía miedo, cuando vio a su amigo se tranquilizó y sintió seguro.

«Ronroneaba y no paró durante 48 horas. Lo hacía mientras caminaba, mientras dormía, comía… la primera vez que tomaron agua del mismo bowl me puse a llorar».

Delfina Plaja

Plaja y su esposo decidieron que no podían separar a estos mejores amigos, y adoptaron a Tequila el gatito. Ahora los dos pueden jugar dentro del departamento y quizás hasta aprender a ocupar el baño con la ayuda del otro.

Puede interesarte