Por Catalina Maldonado
23 noviembre, 2021

Matea iba camino a su casa y vio una bolita de pelusa al costado de una carretera. Si bien nadie se detuvo a ver lo que realmente era, ella agradece hasta hoy haber encontrado al gatito, quien no se opuso a ser rescatado y durmió en la mochila plácidamente. “Creo que se dio cuenta de que tenía un lugar suave y seguro para dormir”, dijo su salvadora.

El rescate de mascotas es algo que pocos se atreven a realizar, y es que no solo se trata de salvarle la vida a un animal que quizás corre peligro, si no que cuidarlo y procurar que nunca más termine en la calle. Por eso, quienes salvan animalitos son realmente héroes que merecen ser reconocidos.

Así es la historia de Matea, una chica que iba en bicicleta a casa desde el trabajo cuando vio una bolita de pelusa al costado de la carretera, pero al acercarse concretó que se trataba de un animalito al que las personas le habían sido indiferente. 

Instagram @sara_the_ginger_cat

“La gente pasaba caminando y ni siquiera se detenía, lo que me hizo darme cuenta de que probablemente no obtendría la ayuda que necesitaba”, le dijo Matea a The Dodo. “Siempre he tenido una debilidad por los animales necesitados, y al verlo tan pequeño, caminar sin que nadie se preocupe, supe que tenía que hacer algo”.

De esa forma, la mujer se dispuso a ayudar al gatito sin importar las consecuencias, pues si bien el animal estaba en una situación vulnerable, podría escapar o asustarse al intentar ser rescatado. Sin embargo, fue todo lo contrario. 

Instagram @sara_the_ginger_cat

Al momento de levantarlo de la orilla de la carretera, el gatito no hizo más que entregarse a sus brazos, como si estuviera agradecido de que alguien lo hubiera notado. “No hizo ningún movimiento para huir”, dijo Matea. “Tal vez se dio cuenta de que estaba allí para ayudarlo”. 

Lo más adorable ocurrió cuando Matea puso al gatito en su mochila y él rápidamente se puso cómodo: “Al principio, estaba un poco quisquilloso cuando lo metí en una mochila. Pero muy pronto, se puso cómodo con un vestido que tenía allí y se quedó dormido con él… Creo que se dio cuenta que tenía un lugar suave y seguro para dormir”.

Instagram @sara_the_ginger_cat

Si bien el rescate fue el primer paso para este animalito, Matea se encariñó tanto con el callejero que decidió hacerlo parte de su familia. Lo llamó Gizmo y le permitió seguir durmiendo en su mochila hasta que recuperara su confianza. 

Instagram @sara_the_ginger_cat

Una vez que fue tratado por veterinarios tras su mal estado de salud, Gizmo hoy disfruta de la compañía de Matea, del novio de ella y de una gatita que ya vivía con ellos, una felina pelirroja llamada Sara.

Instagram @sara_the_ginger_cat

De una mochila en una bicicleta, pasó a tener un hogar para siempre. 

Puede interesarte