Por Leonardo Granadillo
31 agosto, 2021

A pesar de que todos están sanos y salvos en el refugio, el pequeño “Frito” siente la necesidad de hacerles compañía y protegerlos. Probablemente, dando el cariño que tanto deseaba cuando quedó huérfano.

Los gatos son seres especiales y fascinantes. Anteriormente, cuando no había tenido la oportunidad de convivir con uno era de esos que creían que solo eran odiosos, me decantaba por los perros rápidamente.

Pero con el tiempo, he descubierto que son mascotas geniales. Una personalidad algo arrogante, rebeldes de a ratos, pero que cuando te ganas su confianza y te dan algo de cariño, no hay mejor compañía. Una tarde viendo televisión junto a ellos, cuando se colocan en tus pies en noches de frío, hasta te llegas a reír cuando te tumban cosas o te despiertan para que le pongas agua y comida nueva (a pesar de que tienen).

Ejemplo de lo cautivante que pueden llegar a ser, es la historia de Frito. Un bebé felino que fue encontrado por una familia solo y abandonado.

Laura Malone @fosterkittyfamily

El chiquito huérfano fue trasladado al Centro de Cuidado de Animales de San José, donde recibió atención médica. Posteriormente, pasó a las manos de Mini Cat Town, una asociación de rescate local que estaban más que contentos de tenerlo.

En las siguientes dos semanas, sus ojos se abrieron y comenzó a socializar con el resto. Mostró sobre todo una particularidad: un inusual interés por abrazarlos a todos.

Laura Malone @fosterkittyfamily

Frito ya ha crecido y todavía adora acurrucarse con sus amigos, aunque algunos no sean tan cariñosos:

Laura Malone @fosterkittyfamily

Algunos creen que este se debe a esos primeros días u horas que pasó lejos de su madre, lo cual, generó esa necesidad de apego que ha transformado en cariño para todos los demás.

Laura Malone @fosterkittyfamily

Larga vida a Frito y a esta hermosa especie.

Laura Malone @fosterkittyfamily

Puede interesarte