Por Monserrat Fuentes
29 enero, 2019

La unión hace la fuerza.

Creo que jamás entenderé a las personas que abandonan a animales a su suerte, mucho menos a los que dejan en la calle a crías recién nacidas que no pueden valerse por sí mismas, como le ocurrió a una camada de cuatro gatitos que apenas tenían días de nacidos.

Fueron botados en un contenedor de basura al costado de un edificio en Melbourne, Australia. Permanecieron ahí hasta que una persona oyó llantos y maullidos desde el interior de la basura y al acercarse se topó frente a frente con un grupo de hermanitos que se abrazaban mutuamente para darse calor.

kitty_fostering_oz/Instagram

La persona que los encontró, los sacó a un lugar seguro y se puso en contacto con Cheltenham Cat Rescue, un grupo de rescate local en Melbourne.

Los gatitos estaban muy escuálidos y hambrientos. Amber, una voluntaria del refugio inmediatamente se ofreció a cuidarlos para que pudieran comenzar su proceso de curación en la comodidad de un hogar lleno de amor. «Estaban extremadamente asustados, hambrientos, desnutridos y totalmente confundidos sobre lo que estaba pasando», dijo la chica a Love Meow.

kitty_fostering_oz/Instagram
kitty_fostering_oz/Instagram

Los bebés continuaron abranzándose y consolándose unos a otros. Una de las hermanas tenía una patita rota, por lo que tuvieron que ponerle un yeso pequeño para curar su hueso roto.

kitty_fostering_oz/Instagram
kitty_fostering_oz/Instagram

Ahora están recuperando fuerza en la casa de Amber y un par de semanas estarán listos para buscar una familia y un hogar para siempre.

Puede interesarte