Por Valentina Miranda
1 agosto, 2022

Cuando Alyssa Keeling conoció a Otie en su jaula, era un felino deprimido y solitario, por lo que decidió convertirse en su nueva dueña. Sin embargo no esperaba que él mostrara su lado juguetón y dulce en cuanto llegaron a casa. “Tenía esta gran personalidad que no estaba destinada a ser enjaulada”, dijo a The Dodo.

Otie ha sido uno de los tantos animales que han pasado por un refugio esperando ser adoptados. Aunque los rescates son algo que se debe agradecer, porque es mejor que estar abandonado en la calle, es importante que cada lugar cuente con los recursos necesarios para hacerse cargo de ellos.

Sin embargo no es tan sencillo como suena, ya que al ser tantas criaturas resguardadas en sus jaulas, la realidad se vuelve dura para ellos. Conseguir paz y tranquilidad parece imposible hasta que alguien les da la oportunidad de ser adoptados.

Alyssa Keeling

Cuando Otie vivía en un refugio, era un gato solitario que se veía triste la mayor parte del tiempo en su jaula. Como no tenía a nadie con quien jugar o compartir, se aburría hasta verse muy deprimido.

En su rostro se podía notar la desesperanza de encontrar una familia, pero Alyssa Keeling no dudó en convertirse en su nueva dueña cuando lo visitó. “Estaba claramente deprimido, pero también tenía esta gran personalidad que no estaba destinada a ser enjaulada”, dijo a The Dodo.

Alyssa Keeling

En cuanto Otie llegó a su nueva casa, de a poco comenzó a mostrar una personalidad más amistosa, cariñosa y juguetona, como si se tratara de un felino completamente diferente.

“Cuando finalmente estuvo en su nuevo hogar, fue como si se encendiera un interruptor. Otie cobró vida”, comentó Alyssa al medio. El gato estaba tan feliz y agradecido de que al fin le dieran la oportunidad que tanto llevaba esperando.

Alyssa Keeling

Como no es algo que se vea todos los días, Alyssa recopiló en un video los mejores momentos de Otie para mostrar su transformación, y al mismo tiempo enseñar la magia que el amor puede brindar en la vida de un gato, u otro animal, que solo quiere un hogar.

Tal como se ve en el video de Instagram, Otie pasó de ser un felino deprimido tras las rejas a uno que no se despega de su nueva dueña, ni de sus hermanos gatunos y que descansa junto a ellos.

Mira el video a continuación.

“Mirando hacia atrás en todas las fotos y videos que tengo de él en su jaula, estoy tan agradecida de que esté aquí conmigo, que sea yo quien lo ame y que esté viviendo su mejor, más tonta y peculiar vida”, dijo Alyssa a The Dodo. Ambos se sienten igual de agradecidos de haberse encontrado y darse la oportunidad de ser felices.

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