Por Felipe Costa
28 abril, 2021

El dueño de Bart dijo haber visto como atropellaban a su gato en la autopista y, al no sentirlo respirar, cavó un tumba y lo enterró. Sorprendentemente, cinco días después, cuando los gusanos comenzaban a hacer su trabajo, logró salir de la tierra para buscar ayuda.

La posibilidad de ser enterrado vivo, en estos tiempos la verdad es que es complicado. Al menos nosotros los humanos una vez que fallecemos pasamos por todo un proceso médico legal que confirma nuestro estatus, pero para los animales tiende a ser distinto. Generalmente, los funerales de mascotas son informales, esto implica que sus tumbas puedan situarse en distintos lugares, desde un campo, bosque o incluso la carretera, como el gato Bart, solo que él regresó a la vida después de ser dado muerto, informa Today.

Adam Goldberg

Bart, o conocido como “El gato zombi”, fue atropellado en una carretera de Estados Unidos frente a los ojos de su dueño. El responsable escapó y su amo al tomarlo en brazos notó que ya no respiraba, por lo que lo consideró muerto. Cavó una tumba improvisada en la autopista y se despidió de él.

Sorprendentemente, cinco días después, Bart logró salir del fondo de la tierra y caminó kilómetros en busca de comida hasta que un integrante de la Sociedad Protectora de Animales de Tampa Bay, lo vio moribundo.

Humane Society of Tampa Bay

Fue llevado al refugio para ser tratado de urgencias, allí le limpiaron la cara, le hicieron transfusión de sangre y le sacaron los gusanos que se comían su ojo izquierdo. Su mandíbula estaba rota y su paladar dividido por la mitad. Salvarle la vida significó horas de esfuerzo.

Cuando la sociedad protectora de animales logró encontrar al dueño gracias al chip que tenía Bart, el hombre contó la triste historia que le tocó vivir y cómo él mismo aseguró que lo vio muerto por lo que decidió enterrarlo. Aún así, los cuidadores calificaron su actitud como irresponsable e iniciaron una batalla legal para determinar la custodia del gato.

Este año, la justicia consideró que Bart fuese adoptado por el cuidador que lo encontró y él a su vez, inició una búsqueda para darle un nuevo y digno hogar donde vuelva a ser amado.

Humane Society of Tampa Bay

La sociedad protectora recabó información de los solicitantes de Bart y decidieron que una mujer llamada Valerie se lo llevara a casa. En un primer momento la nueva dueña no sabía como reaccionarían sus otras mascotas. Evidentemente olía distinto y lucía distinto con sus cicatrices y su ojo tuerto, pero si algo nos enseñan los animales es que las diferencias físicas pasan a un segundo plano.

Apodado “El gato milagroso” por el refugio, Bart demostró serlo. Los primeros días aún sentía miedo de sus compañeros animales, pero se logró integrar satisfactoriamente cuando Valerie les puso juguetes en la habitación para que compartieran.

“Le encantan todos los juguetes, aunque es un bromista de corazón y le encanta esconderse y saltar para asustar al próximo gato que pase o sentarse en una mesa de café y golpearlos en la cabeza al pasar. Realmente es un personaje”.

–Valerie a Today

Adam Goldberg

Desde su llegada al refugio hasta su nuevo hogar, Bart ha demostrado ser un gato totalmente renovado. Quizás ese dicho de que estos animales tienen 7 vidas es real y esta que nueva que está viviendo parece ser la mejor de todas.

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