Por Felipe Costa
30 marzo, 2021

Bonsai y Buddha fueron dejados en plena calle dentro de una bolsa de tela apenas nacieron y fueron sus sollozos los que les permitieron ser encontrados. Con el trauma debido al desprecio humano, se aferraban el uno al otro evitando cualquier amenaza, sin saber que serían rescatados.

Los gatos son seres, además de astutos, bastante instintivos. Son capaces de sentir el cariño real, así como el rechazo, y ambas experiencias los dejarán marcados de por vida. Al nacer, son animales extremadamente frágiles y cuesta pensar que hayan personas dispuestas a abandonarlos a su suerte, como a los pequeños Bonsai y Buddha, dos tiernos mininos hermanos, encontrados en plena calle y con temor de cualquier humano, cuenta Love Meow.

Melinda Blain

Esta impactante historia de hermandad comienza cuando Melinda Blain, cofundadora de una organización de rescate de animales llamada Bottle Baby Fosters, recibió el llamado de un vecino que aseguró haber visto unos gatos dentro de una bolsa en la calle. La mujer manejó hasta el otro lado de la ciudad de Phoenix, Arizona hasta el punto que le habían dicho y pudo oír los sollozos de los recién nacidos.

Melinda abrió la bolsa de tela y encontró a dos bellos gatos aferrados entre sí, con mucho miedo a todo. Por las condiciones era obvio que no fueron abandonados por su madre sino por una persona, así que era entendible la desconfianza de los pequeños.

Melinda Blain

La muchacha se llevó a los gatitos a su hogar donde les acomodó una cama para ambos, los alimentó y les curó las heridas en sus pies antes de que se infectaran. Fueron tratados con cuidado y sin sobrepasar sus límites, puesto que el trauma del abandono seguía presente. Luego de su primera cena, se acurrucaron y durmieron abrazados.

Con el tiempo y el buen trato de la amante de gatos, estos dos hermanos han dejado ir sus miedos y comenzado a disfrutar de su vida, siempre juntos. No solo se dejan acariciar por aquellos que les generan confianza, sino que también se permiten jugar y emocionarse con los juguetes de la casa. Melinda ha notado como sus grandes ojos se les iluminan cuando están alegres.

Melinda Blain
Melinda Blain

Bonsai y Buddha, como fueron llamados, dejaron de llorar incesantemente por las noches y ahora son capaces de dormir durante horas, siempre abrazados entre ellos.

Melinda Blain
Melinda Blain

Ahora, Melinda está próxima a buscarles un hogar definitivo, pero quiere estar segura de que crezcan lo suficiente para que aprendan ciertas normas básicas y así sea más fácil hallarles padres adoptivos. Al ver la relación que han formado juntos, no está en sus planes entregarlos por separado. Son un equipo y lo seguirán siendo toda la vida.

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