Por Valentina Miranda
27 julio, 2022

Quinn y Raven viven en el refugio estadounidense Tri-Cities Animal Shelter mientras esperan a que alguien los adopte de forma definitiva, aunque es difícil acostumbrarse por el ruido y encierro. Al ser vecinos, se dieron cuenta de que pueden comunicarse entre ellos para tener un poco de contacto y no sentirse solos.

Es imposible saber cuántos son los animales que terminan siendo abandonados por sus dueños, viviendo en las calles y lugares peligrosos, pero lo único seguro es que son muchos. Y lamentablemente algunos nacen en estos sitios.

Para enfrentar este problema se han creado refugios y fundaciones que los acogen para darles una nueva vida, y cuidar de ellos hasta que encuentren una familia que quiera adoptarlos. Si bien la espera puede parecer eterna, en el camino pueden hacer amigos para jugar y compartir.

Instagram: jsaraceno

En el refugio Tri-Cities Animal Shelter de Pasco, Washington (Estados Unidos), viven perritos y gatos que han sido rescatados, entre ellos Quinn y Raven, quienes se han convertido en buenos amigos mientras esperan que alguien los adopte.

Quinn es un gato anaranjado y blanco que es muy cariñoso, juguetón y siempre saca su pata por el espacio entre las rejas cuando está en su jaula para tocar a la gente. En cambio Raven es más introvertida, pero es muy dulce y vive junto a su madre y hermanos en el refugio, según The Dodo.

Instagram: jsaraceno

Aunque se encuentren dentro de sus jaulas, han aprendido a sentirse acompañados cuando están al lado del otro. Un día que la voluntaria Julie Saraceno caminaba por los pasillos, observó que los dos felinos sacaban sus patas entre los barrotes para comunicarse y jugar un poco.

No dudó en grabar el momento y compartirlo en su Instagram. “Me sentí feliz y con el corazón roto al mismo tiempo”, dijo a The Dodo.

Instagram: jsaraceno

Julie piensa que los felinos buscaban sentirse bien dentro del refugio, sobre todo en sus jaulas, y no desaprovecharon la oportunidad que les trajo el ser vecinos. “Creo que los gatos se acercaban entre sí para jugar, pero también para tener una sensación de comodidad”, comentó al medio.

Aunque haber sido rescatados los salva de estar en la calle, al mismo tiempo puede resultar muy incómodo para ellos mientras intentan adaptarse. “El refugio es muy ruidoso y puede ser un ambiente estresante. Los gatos comienzan a desesperarse por el afecto. ¡Me alegro de que hayan encontrado consuelo el uno en el otro!”, comentó al sitio.

Mira el momento a continuación.

Julie aprovechó esta oportunidad para promover su adopción, con el fin de que conozcan el cariño que una familia les puede dar cada día y sin estar dentro de una jaula. No pierde la esperanza de que ambos encontrarán su hogar definitivo.

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