Por Luis Aranguren
23 julio, 2021

En una autopista de Alaska, una mujer pudo grabar al perro que iba en el auto de al lado. La brisa empujaba su rostro, algo que obviamente gozaba al máximo.

En cualquier lugar u ocasión un perro siempre puede ser un motivo de alegría, y es que en su inocencia hay mucha diversión. Es fácil pasar las horas con ellos jugando, son la excusa perfecta para ser felices y a cambio solo piden alimento y cuidados, nada difícil.

Pero esto no solo tiene que ver con nuestras mascotas, pues cuando menos te lo esperes, podrás ver a los canes de otros haciendo cualquier tontería y te sorprenderá.

Facebook / Kristina Magner

Para Kristina Magner, una residente de Palmer, Alaska, su oportunidad estuvo en una autopista de su estado en la que vio a un gran danés con su cara fuera de la ventana. Al verlo tan feliz, decidió grabarlo y es que mientras ambos estaban en movimiento, este perro no se perdía nada del recorrido.

Cabe resaltar que aunque sea algo que les guste mucho, esta actividad es algo peligrosa, pues exponen sus caras a los peligros de la vía.

Pero en ese momento, nadie pensaba en eso, simplemente les parecía cool verlo disfrutar como un niño de la libertad de la brisa. La familia de Kristina, que la acompañaban dentro del carro, comenzaron a reír y la ayudaron a grabar el divertido video que más tarde publicaría en Facebook.

En parte del video, el perro parecía sonreír, pero resulta que la brisa empujaba sus mejillas y regalaba esa maravillosa escena.

Facebook / Kristina Magner

Esperamos que el dueño haya tomado todas las precauciones necesarias para cuidar al perro, una de ellas sería que no abra tanto la ventana para que no exista el peligro de que salga del auto. Aunque parece que no la pasa mal, a nadie le gustaría que el viaje terminara en desastre.

Facebook / Kristina Magner

El video dura tan solo 15 segundos, pero seguro fue una gran sorpresa para esta familia que no esperaba ver a un perro siendo empujado por el aire. Esto nos expresa cuán felices pueden ser con algo tan simple, la brisa para ese gran danés es algo especial y parece que está muy acostumbrado a ella.

Aunque seamos la especie más inteligente, en ocasiones podemos aprender esas cosas de ellos, a disfrutar de cada pequeño detalle que nos ofrece la vida.

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