Por Leonardo Granadillo
16 junio, 2020

«Todo se puede si uno quiere hacer las cosas. Lo más difícil fue enseñarle a lijar con la maquinita. Al principio le daba miedo, pero ahora mi esposo y él lijan y pintan. Yo hago los cajines y las letras», dijo su mamá Carmen Lucio a UPSOCL.

Hace ya algunas semanas, nos topamos en redes sociales con un caso muy particular. Un joven que sin importar las dificultades, se las arreglaba para pintar y lijar camitas para los animalitos. Gracias al cariño de sus padres y ha lo aprendido en el Centro de Atención Múltiple (CAM) de Ciudad Victoria Tamaulipas (México), hoy Michel un joven con discapacidad motora, no sólo se defiende un poco mejor haciendo tareas del día a día, sino que también trabaja.

Michel Jair Hernández Lucio tiene 23 años y disfruta trabajar junto a su madre Carmen Lucio y su padre Miguel Hernández Ávila a pesar de no tener motricidad fina. Ahora, tuvimos el placer de conversar con la señora Carmen, quien nos contó un poco respecto a cómo nació el emprendimiento:

Facebook: Carmen Lucio

«El no puede agarrar cosas pequeñas ya que no tiene motricidad fina. Sin embargo, su maestra Dora Alicia en el Centro de Atención Múltiple (CAM) tuvo una gran idea. Ella nos dijo lo de las camitas y claro que lo apoyamos, a todos lados lo llevamos. Nosotros no lo dejamos en casa para nada»

Carmen Lucio a UPSOCL

Posteriormente, vino una etapa de aprendizaje y práctica nada sencilla. Si bien ya había sido educado para desarrollar algunas destrezas en el centro, de la práctica debía pasar al trabajo, y hubo sus dificultades.

«Todo se puede si uno quiere hacer las cosas. Lo más difícil fue enseñarle a lijar con la maquinita. Al principio le daba miedo, pero ahora mi esposo y él lijan y pintan. Yo hago los cajines y las letras. Hay gente que tienen niños especiales que no los sacan nosotros lo incorporamos a todas las actividades que nosotros hacemos»

Carmen Lucio a UPSOCL

Pero con el tiempo el joven fue creciendo en confianza y hoy ayuda en el proceso desde trasladar los cajones:

Hasta el lijado

Y después pintarlos, siempre bajo las muy amables indicaciones de su mamá y su papá.

Después de esto es su madre quien le aporta los retoques finales como colocando el nombre de cada mascota. Las camitas tienen un costo de $150 pesos y a pesar de que les contenta lo popular que se han hecho, eso no se ha traducido en demasiados ingresos, debido a que los envíos son sumamente costosos y muchas de las personas que les escriben no son de Ciudad Victoria Tamaulipas.

Facebook: Carmen Lucio

Esperemos que este caso sirva de ejemplo para aquellos que en ocasiones no confían en las habilidades que estos chicos pueden desarrollar. Es muy ingenioso y valioso lo de esta familia, que además de ser muy unida, le enseñan el valor de las cosas permitiéndole intervenir. Dios bendiga a Michel, la señora Carmen, el señor Miguel y toda su familia.

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