Por Felipe Hernández
16 noviembre, 2016

Más de 100 mil castores en el sur de Argentina son considerados una plaga.

Tierra del Fuego es una zona patagónica ubicada tanto en territorio argentino como chileno, sin embargo el sector que pertenece a la República de Argentina está dando mucho que hablar debido a la decisión de las autoridades locales por exterminar más de 100 mil castores que se han convertido en una plaga que amenaza con destruir los bosques nativos.

Roen los árboles hasta botarlos al suelo, los destruyen y los acumulan, porque así es como sobreviven.

@pepetrxeno
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El problema es que en el Parque Nacional tierra del Fuego los árboles se supone que deberían estar siendo protegidos y los castores son uno de sus mayores depredadores, eso sin contar todos los flujos de agua que se inmovilizan por completo a causa de los diques que construyen y terminan haciendo que otras especias peligren por no poder movilizarse con normalidad.

Y la culpa de todo la tiene obviamente… El hombre.

Hace más de medio siglo, 20 castores fueron trasladados desde Canadá e insertados con fines de entretenimiento.

@adrianhei
@adrianhei

La ausencia de depredadores naturales hizo que esos 20 ejemplares de esta especie de roedores se multiplicaran hasta convertirse en una verdadera plaga. En un principio, esto se intentó combatir con la misma ayuda de los lugareños a través de incentivos para la caza de estos animales y la venta de productos fabricados con ellos, sin embargo eso no dio abasto para la velocidad con la que se masifican en la zona.

A pesar de la polémica, el proyecto cuenta con el poyo de organizaciones medioambientales que afirman es lo correcto.

@olivofoto
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El acuerdo fue firmado por Argentina y Chile para terminar de una vez por todas con este problema que afecta a Tierra del Fuego consiste literalmente en pagarle a las personas porque se dediquen a matar castores como trabajo de tiempo completo; los 10 mejores participantes de la capacitación que ya se está realizando serán los elegidos para realizar la fuerte labor de exterminar la plaga con trampas en sus áreas designadas.

@Npromptphoto
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Un hecho lamentable que levanta una vez más el debate acerca de la introducción de especies en eco sistemas que no les pertenecen como una forma de satisfacer caprichos del ser humano. Porque sí, a todos nos gustaría tener castores en el patio de nuestra casa… ¿Pero cuál es el precio que ellos tendrían que pagar años después?

Una decisión lamentable que también funciona como una lección ejemplar.

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