Por Alejandro Basulto
12 enero, 2021

Al pobre pájaro le tomó mucho tiempo darse cuenta que solo se trataba de un juguete.

Los halcones son depredadores voladores con una inteligencia que destaca sobre la de otras aves. Son animales que llaman la atención por sus alas finas y acentuadas, que les permiten alcanzar velocidades que el humano solo puede igualar utilizando vehículos sumamente rápidos. De hecho, los halcones peregrinos son los seres vivos más veloces del planeta, debido a que alcanzan velocidades en vuelo en picado que van entre los 230 y los 360 kilómetros por hora. Mientras que al momento de volar horizontalmente, pueden llegar a surcar los aires a la no desestimable velocidad de 96 kilómetros por hora.

Garybob / Youtube

Sin embargo, a pesar de que son pájaros conocidos por ser muy perspicaces e inteligentes, un ejemplar de ellos demostró verse bastante superado por un pato de juguete. Debido a que cuando volaba sobre un pastizal, se encontró con un sabroso pato, ante el cual no dudó aterrizar y en ir hacia él para cazarlo. Todo hacía parecer que sería una jornada de alimentación tranquila y fácil, ya que su presa no se inmutaba con su presencia y se podía observar que claramente no tenía intenciones de huir. Un escenario ideal, seguramente pensó el halcón.

Garybob / Youtube

Pero a medida que esta ave depredadora se acercaba al pato, se iba dando cuenta que este realmente no le tenía miedo. No huía. Y peor aún: ya que aún cuando lo agredió y le demostró todo su poderío como uno de los pájaros más intimidantes de los cielos en los que surca, este pato no se movió. Ni se inmutó. Mientras este halcón hambriento y confundido no entendía qué ocurría.

Escenas que fueron grabadas por el usuario de Youtube, Garybob, quien seguramente tuvo que realizar un gran esfuerzo para aguantarse la risa mientras esta feroz ave intentaba cazar un pato de juguete. Una figura de señuelo, que obviamente no iba a dejarse intimidar por el hambriento depredador aéreo. Halcón que posiblemente al final se dio cuenta de la broma o trampa de la que había sido víctima, para luego irse avergonzado hacia otro lugar donde sí pueda encontrarse con patos que se intimiden ante su presencia.

Puede interesarte