Por Luis Aranguren
14 febrero, 2020

Durante 3 años han tenido esta rara costumbre pues sin importar como, ambos surcan los cielos.

Todas las aves del mundo tienen su plan de vuelo anual, suelen ir a lugares según la estación para buscar temperaturas más cómodas. Pero en una planta de ensamblaje de aviones en Seattle ha ocurrido algunas cosas extrañas.

Desde hace 2 años un grupo de halcones peregrinos ha decidido apoderarse en este lugar, a los trabajadores no les molesta pues sienten que sus construcciones son aún más reales.

«Un observador de aves de vez en cuando diría algo al respecto, que escucharon de parte de un trabajador de Boeing, pero nunca obtuvimos ninguna confirmación hasta este verano».

-Ed Deal, presidente de Urban Raptor Conservancy

Un par de halcones anidaron dentro del centro de aviones, catalogadas como las aves más rápidas esta pareja cubrió su nido con vigas de metal. Ambos estaban ubicados a 60 pies de altura y solían alimentarse de palomas y estorninos que volaban por el lugar.

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Esta fábrica está ubicada en Renton, Seattle y es el lugar donde se les hacen los últimos trabajos a estos aviones.

Estos trabajos son completamente hecho a puerta cerrada, aunque las puertas se abren al menos una vez al día por requerimientos. Eso quizás dio oportunidad a las tiernas aves para que encontraran su lugar de anidar.

Hasta este punto no hubo ningún inconveniente pero en junio de 2019 la familia creció, los halcones tenían polluelos que saltaban del nido para poder volar y en ocasiones fallaban.

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Como no estaban en un ambiente propicio con viento que los ayudará a elevarse, caían al suelo a toda velocidad. Las aves más afortunadas terminaban caminando por todo el lugar pero otros se fracturaban sus alas u otros huesos por lo que era necesario llevarlos al veterinario según Atlas Obscura.

A los trabajadores no les importaba la presencia de estos pájaros, el único problema es que eran carnívoros y dejaban entre sus sobras algunas cabezas de paloma.

Boeing

Es por eso que tomaron la decisión de construir nidos en el techo de la empresa, de este modo los polluelos podrán disfrutar de un mejor viento y aprendizaje al volar. Su intención no es que dejen de visitar al lugar, al contrario desean que estén a gusto y tengan un ambiente más propicio para su desarrollo.

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Esperemos estas aves puedan seguir yendo con tranquilidad a este lugar donde parecen sentirse muy cómodas.

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