Por Fernanda Peña
16 Mayo, 2017

Es casi equivalente al bosque del Amazonas, pero no es momento de cantar victoria. Aquí la razón por la que la lucha contra la deforestación debe continuar.

Un artículo científico publicado por la revista Science confirmó el hallazgo: investigadores de España se dieron a la tarea de realizar una nueva medición de la cubierta forestal, a partir de imágenes satelitales de Google Earth y otras fotografías recopiladas por profesores y alumnos de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM).

Conociendo los estudios previos, que señalan que las zonas áridas de la tierra podrían estar creciendo del 40 a un 50% hacia el final del siglo; y que se desconocía a dónde iba a parar un 25% del CO2 producido por los humanos; un equipo de científicos, liderado por Luis G. García Montero, de la UPM; decidió rehacer el cálculo con herramientas actuales.

Y se llevaron una gran sorpresa…

Al revisar en detalle los límites entre las zonas áridas y los bosques, aparecieron más árboles de los que inicialmente se pensaba, y García Montero reveló a la agencia EFE que estaríamos hablando en concreto de un aumento del 40% y el 47% más, de bosques registrados en estudios previos.

A nivel de terreno son 467 millones de hectáreas que en realidad no eran zona árida. Lo que representa un 9% más de superficie arbórea para la Tierra. El hallazgo es casi equivalente en tamaño, al bosque del Amazonas

Pero antes de cantar victoria ante el cambio climático, debes saber que esto no significa que hayan crecido nuevos árboles…

El propio García Montero explicó que este afinado cálculo es producto de las imágenes de alta resolución que ofrece la tecnología actual. Y que “las imágenes de antes no es es que estuvieran mal, es que daban de sí, lo que podían”. Al parecer, la radiación del suelo y la sombra de los árboles, habían impedido una estimación certera.

“Las imágenes de antes no es que estuvieran mal, sino que daban de sí lo que podían”.

-dijo García Montero.-

Esta noticia podría explicar en parte, a dónde va a parar ese 25% de CO2 que los científicos no hallaban.

La lucha contra la deforestación debe continuar.