Por Alejandro Basulto
15 octubre, 2020

Incluso, cuando Holly Jorgensen se mete al agua, este amiguito nada a su lado.

Por lo general, cuando se habla de animales sociales con las personas y que uno tiende a acariciar, se hace una referencia a los perros y gatos, y puede que en otras ocasiones más rebuscadas, a otras especies como hurones, conejos, ratones, caballos, loros, entre tantos otros que pueden convertirse en agradables compañeros de nuestra vida. Sin embargo, en el caso de Holly Jorgensen, su fiel compañero, es nada menos que un pez luna que habita en el lago cerca de su casa. Un día lo vio desde su muelle cuando parecía que este animal marino estaba cuidando su nido, y ahí surgió todo.

“Los machos son conocidos por cuidar sus nidos, pero había algo en la forma en que me miraba (…) Cuando terminó de cuidar su nido, comenzó a seguirme y dejar que lo acariciara”

–  dijo Holly Jorgensen a The Dodo

Holly Jorgensen

Increíblemente, este pez luna parecía estar muy encariñado con Holly, tanto así, que terminó regresando una y otra vez, todos los días casi sin falta. El lazo entre ella y este simpático animal marino era tan obvio, que a ella no le quedó más opción que ponerle un nombre. “Greenie”, pasó a llamarse.

“Parecía increíble que me recordara hasta que leí sobre un estudio universitario que demostró que los peces pueden distinguir un rostro humano de otros 44 y recordarlo durante seis meses (…) Siempre me mira de una manera especial”

– contó Holly

Holly Jorgensen

En un momento, esta mujer pensó que Greenie podría dejar de venir a visitarla. Porque ya llegaba el invierno y ahí el agua se congelaría. Sin embargo, apenas pasó esta estación de laño, este pez volvió, junto con la primavera, esperando a su humana preferida en el muelle, como es su costumbre. La amistad entre ambos recientemente cumplió cinco años, y aunque hay ocasiones en el que este pez suma a otro amiguito suyo del mar, Greenie es el que siempre regresa.

“Un día nadé hasta el otro extremo del lago y les estaba contando a unos jóvenes sobre Greenie cuando uno de ellos preguntó: ‘¿Es él?’ Y era él (…) Me había seguido hasta allí, y los chicos se dieron cuenta de que estaba apegado a mí. Quedaron asombrados, como todos cuando lo ven”

– narró esta mujer amiga del pez luna

Cada vez que Greene visita a Holly, ella lo recibe con caricias y golosinas, llegando a aprender este pez como saltar del agua para reclamar sus bocadillos. Aunque lamentablemente, hubo un momento en que su visita preocupó a Holly, debido a que llegó con un gancho en la boca, el que rápidamente ella pudo quitárselo con sumo cuidado, mejorándose este animal marino poco después. Esta humana y este pez han forjado una amistad muy especial, en la que Greenie sabe que siempre podrá contar con Holly para lo que necesite. O simplemente, para nadar junto a ella.

 

 

Puede interesarte