Aunque sea una historia triste… ¡tenemos que hablar de ella!

Okey, están los animalistas, o los “dog lovers”, que morimos por los animales. Pero también hay otros que no son tan apegados a ellos, pero los siguen encontrando lindos. Y bueno, también hay unos pocos que no sienten nada de ternura por ellos, pero aún así… nunca, pero nunca, les harían daño. Independiente de lo que uno sienta hacia ellos, si hay algo que nunca debería pasar, son cosas como ésta.

Paul James tuvo que enfrentarse a la Corte por hacer que su perro Max “sufriera innecesariamente” -aunque más que ponerle ese nombre, yo diría que es simplemente por su comportamiento inhumano.

Níger

Su mascota tenía una infección al oído muy severa, y en vez de llevarlo al veterinario, Paul hizo algo terrible.

Lo enrolló en una alfombra vieja y lo dejó tirado en medio de un camino de Gales del Sur.

BNPS

Ahí, abandonado, su infección terminó por afectar todo su cuerpo y tras ser encontrado por personas que iban pasando, fue llevado a ser tratado. Pero finalmente tuvo que ser sacrificado… su sufrimiento no dejaba más que hacer. 

Sí, en otras palabras, lo dejó botado para que muriese.

Identificaron quién era su dueño, llegaron a James y tras juzgarlo, se decidió que debe enfrentar 18 meses de prisión, pagar una multa de más de 500 libras y cumplir con la prohibición de tener mascotas… nunca más en su vida.

WALES NEWS SERVICE

Personalmente, siento que no es castigo suficiente, pero sí agradezco que ningún otro animal sufrirá algo así de parte de él. Ojalá pronto se aplique esto en los miles de otros casos de abandono que pasan día a día. No hay realidad más lamentable.

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