Por Daniela Morano
12 julio, 2017

Pesaba sólo 11 kilos.

Shaun Musson se declaró culpable ante un juez por causarle sufrimiento a su perro, a quien habría dejado de alimentar porque se sentía demasiado deprimido por su trabajo en un restaurant de comida rápida, reportó el Daily Mail. Maxie, el bull terrier, fue rescatado por un inspector de prevención de crueldad hacia los animales. El perro estaba literalmente en los huesos.

Cuando lo encontraron, pesaba sólo 11 kilos en vez de 18 kilos, que sería el peso normal para un perro de su tamaño. El magistrado de Chesterfield escuchó a los rescatistas afirmar que el perro ni siquiera tenía músculos en sus piernas.

SWNS.com

Rachel Leafe quien también trabaja como inspectora, dijo que, “cuando llevé a Maxie al veterinario estaba muy débil. Teníamos que detenernos mientras caminábamos porque no podía caminar bien. Parecía un esqueleto con  piel”.

Además de estar bajo el peso recomendado, sus garras habían comenzado a encarnarse, lo que hacía caminar un ejercicio increíblemente doloroso para el.

SWNS.com

Según Musson, el perro se estresó porque él pasaba mucho tiempo con él pero cuando comenzó a trabajar, estaba 40 horas a la semana fuera de su casa. Pero resulta que además de eso, no asumió que no lo estaba alimentando apropiadamente.

Finalmente Musson tiene prohibido tener mascotas durante 10 años y pasará 12 semanas en prisión, además de pagar $380 dólares como multa.

SWNS.com

Maxie por su lado quedará bajo el cuidado de un centro de rescate hasta encontrarle un nuevo hogar.

Te puede interesar