Por Antonio Rosselot
19 enero, 2021

Russell Jones (Inglaterra) tenía un yeso en casi toda su pierna derecha y debía moverse con muletas. Cuando vio que su perrito Bill también cojeaba decidió llevarlo al veterinario, pero resulta que el animal sólo le estaba dando apoyo moral y empatía.

Dicen que los animales son nuestras reencarnaciones en otro ser vivo, y puede que sea así: más de una vez hemos visto casos donde perros o gatos, por ejemplo, se comportan de la misma manera que sus humanos. 

Sin embargo, este perrito de raza lurcher, llamado Bill, se ganó un llamado de atención por parte de su dueño, pero también loas y celebraciones por parte del cibermundo. Y es que Bill es muy fiel, y no quería dejar solo a su dueño en su sufrimiento.

Facebook Russell Jones

Resulta que Russell Jones, dueño de Bill, ha pasado las últimas semanas usando un gran yeso en su pierna derecha por culpa de una lesión, debiendo caminar con muletas. Pero su dolor y tedio quedaron olvidados cuando vio que Bill también tenía una cojera en su patita delantera izquierda. A ambos les estaba costando caminar, como si fuese una increíble coincidencia.

El hombre, por lo tanto, decidió llevar a Bill al veterinario para hacerle una serie de exámenes y consultas, gastando un total de cerca de 300 libras esterlinas —poco más de 400 dólares—.

Jukin Media

Pero Russell se llevó una gran sorpresa al ver que Bill no tenía ni siquiera una mínima lesión: según le explicaron los doctores, el perrito sólo lo estaba imitando para acompañarlo en su molestia y para que no se sintiese solo.

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Russell compartió el video de Bill “cojeando” en Facebook, recibiendo sólo comentarios positivos respecto a su perrito.

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“Te está copiando, ¡es brillante! Aunque te compadezco por la cuenta del veterinario”, comentó un usuario, mientras que otro celebró: “¿Entonces él está cojeando porque tú estás cojeando? ¡Eso es fantástico!”

Bill demostró estar totalmente en sintonía con su dueño, que a pesar de haber gastado un dineral en exámenes que no tenían razón de ser, no puede sino seguir adorando con ternura a su querido perrito.

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