Por Cristofer García
14 junio, 2022

“Cuando abrí la puerta y comencé a colocarlos, estaban saltando. Si arrojaba uno, se saldrían tres. Pero se quedaban alrededor de mis tobillos en el suelo. Así que finalmente bajé las ventanas, cerré una puerta y comencé a ponerlos adentro de donde no pudieran salir”, relató Robert Brantley.

Nunca serán suficiente los agradecimientos a las personas que se detienen a ayudar a un animal en peligro, cuando se los encuentran por la calle corriendo peligro en estado de abandono. Sin embargo, a veces esta labor puede volverse más complicada de lo que parece.

Eso lo sabe ahora Robert Brantley, un hombre de Luisiana, Estados Unidos, quien recientemente protagonizó una tan sorprendente como heroica acción. Cuando se encontraba conduciendo por la carretera se detuvo para ayudar a un gatito de pocas semanas de nacido que parecía abandonado y vulnerable.

Robert Brantley

No tenía hogar y era evidente que el minino corría mucho peligro y lo mejor era llevarlo con él para que estuviera en un lugar seguro, pero lo que no esperaba Robert es que cuando tomara al felino en sus manos, salieran otros 12 gatitos de la vegetación y se le acercaran aullando. Quedó sorprendido por la gran camada de gatos sin hogar.

“Salí del trabajo para ir al campo de tiro. Pasé un gatito que sabía que no pasaría la noche y mi esposa quería un gato para la granja; pensé que me detendría y lo rescataría. Retrocedí para obtener un clip corto y me emboscaron a la mafia. ¿Alguien que quiera un gatito a un precio increíble? ¡Te haré un trato!”, escribió en tono de humor Robert en su cuenta en Instagram.

Robert Brantley

En conversación con la Radio Pública Nacional, contó que no se imaginaba que esto ocurriría. “No estaba preparado para los gatitos. Estaba impresionado“, expresó el hombre de 37 años de edad, que no tardó en volverse viral en internet.

“Cuando abrí la puerta y comencé a colocarlos, estaban saltando. Si arrojaba uno, se saldrían tres. Pero se quedaban alrededor de mis tobillos en el suelo. Así que finalmente bajé las ventanas, cerré una puerta y comencé a ponerlos adentro de donde no pudieran salir”, relató.

Robert Brantley

Después de tenerlos adentro se marchó con ellos a intentar buscarles atención veterinaria y un hogar. Por suerte, aparecieron rápidamente interesados en acoger a los mininos. “Encontramos algunas buenas personas a nivel local que los quieren, y sé que todos son buenas personas y no están haciendo nada malo con ellos. Todavía no hemos regalado ninguno de ellos, probablemente sean demasiado jóvenes”, explicó.

Robert Brantley

“Es alucinante, para ser honesto, que tanta gente se acerque y haya mucha gente en el mundo que quiera hacer el bien“, añadió.

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