Por Luis Aranguren
10 enero, 2022

En la calle, los abrazó y cantó la canción antes de comerse el pastel. No tienen hogar, pero se tienen a ellos.

Hay quienes dicen que los mejores amigos se logran apreciar en la adversidad y justo ahora, podríamos decir que esta frase trasciende de las especies. Y es que en ocasiones vemos que sin importar las dificultades, hay quienes se toman el tiempo de hacer felices a los seres que los rodean, algo que tiene un gran valor y habla muy bien de sus lindos sentimientos.

Un hombre que vive en la calle demostró ser así, cuando lo grabaron festejando los cumpleaños de sus perritos. Muchos podrían creer que es locura, pero claramente él solo buscaba compartir con ellos un momento de felicidad.

Twitter / SteevenOrozco

Y es que el señor les compró un pastel y le colocó gorritos de fiesta, mientras comenzaba a cantar el cumpleaños a ambos perritos quienes tranquilos esperaban acostados. Se veían confiados y a gusto, recibiendo las caricias, besos y otros mimos que les daba este señor.

Una vez terminó la conmovedora canción de cumpleaños, les picó a ambos un trozo de pastel en platos improvisados para que comieran sin necesidad de moverse.

Twitter / SteevenOrozco

Al momento de comer, se veían muy felices todos, inclusive el humilde hombre tuvo que secarse las lágrimas, pues estaba conmovido de pasar ese momento con sus queridos perros. El hombre fue identificado como Jose Luis Matos, mejor conocido en su pueblo como “Shoko”.

Este humilde personaje vive en Bucaramanga, un municipio ubicado dentro de Colombia, donde es querido por todos los pobladores y sobre todo ahora, que quedó en evidencia su amabilidad.

Twitter / SteevenOrozco

Suponemos que para nadie es fácil no tener un hogar a dónde vivir, sin alguien que te espera y te haga sentir querido, pese a que Shoko no tiene esto, sí tiene a sus perritos. Sin grandes lujos, son su compañía y a diario comparten el pan, se quieren y su humano los cuida lo mejor que puede.

Twitter / SteevenOrozco

Es probable que de no ser por él, el peligro en las calles fuese mayor, pues no tendrían un guía y podrían ser atropelladas o maltratadas por otras personas. Esperemos que hayan pasado un excelente cumpleaños y hayan disfrutado su pastel, se los compró su querido cuidador con mucho cariño y seguro, mucho esfuerzo.

Este grandioso hombre hizo de todo por alegrar a sus perros, por darles una comida especial, merece todo el aprecio que el mundo le pueda dar.

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