Por Lucas Rodríguez
30 julio, 2019

El hotel Monacco se preocupa de que sus clientes no pasen un solo segundo sin sentir que se encuentran en el cielo.

El dinero no hace la felicidad, todos sabemos esto. Pero tampoco nos podemos engañar: hay cosas bastante grandiosas que solo tener una cuenta bancaria bien engrasada nos puede proveer. Sean productos increíbles, autos lujosos, viajes al extranjero, en el mundo como funciona hoy en día, el dinero es lo que nos abre las puertas. Qué hacemos en esos lugares y cómo aprovechamos estas experiencias, cosas que van más allá de tener o no tener ingresos, son finalmente lo que hace la diferencia entre la felicidad y la tristeza. 

Por eso es que decir que un hotel ofrece un servicio maravilloso, depende de nosotros si lo tomamos o no. Teniendo en cuenta que estamos hablando de un servicio a la habitación que te provee de cachorros y prosecco, la verdad es que si no lo pides, el error es tuyo.

Glenda Catron

La oferta por tiempo limitado del hotel Monaco, ubicado en Denver, Colorado, es un homenaje al día nacional del cachorro, que tuvo lugar el 26 de agosto pasado. La mitad de las ganancias que esta irresistible promoción generen van a ser donadas a centros de acogida y ayuda para cachorros y perros abandonados. Qué mejor combinación puede haber que pasar una tarde tomando una de las maravillosas bebidas alcohólicos creadas por Italia, acompañado por unos cachorritos que no van a hacer otra cosa aparte de tratar de derribar la copa de tus manos. 

Pixabay

Esta maravillosa oferta está solo disponible para los clientes que no hayan decidido ahorrar en sus gastos. El prosecco y los cachorritos solo son enviados a quienes se alojen en la suite de lujo. Con varios metros de tamaño pared a pared, junto con una cama king size, esa suite es realmente un lujo. Aunque seamos honestos: si fuera un rincón en un callejón oscuro y húmedo, sabiendo que incluye cachorros y prosecco, lo tomaríamos de todas maneras. 

Glenda Catron

Debo decir que pocas veces ha sido más duro mi trabajo que hoy: no fue fácil escribir sobre esto, viendo las fotos de esos pequeños ositos seguros de que son capaces de defender esa botellas de prosecco. Adorablemente incompetentes.  

 

 

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