Por Valentina Miranda
17 junio, 2022

Hime, de 13 años, eligió un sendero junto al río Támesis en Richmond (Inglaterra) como su sitio favorito para descansar y dormir la siesta mientras su dueño, David Nagadhana, la cuida. “Estaré ahí para ella hasta el final”, dijo a The Dodo.

Además de ser unos fieles compañeros de aventuras, los perritos también son famosos por disfrutar de los pequeños detalles de la vida. Desde morder un par de zapatos viejos, revolcarse en el césped, descubrir los aromas de su entorno y dar paseos son solo un par de ejemplos.

Hime es una husky siberiana de 13 años de edad que, al igual que todos, tiene su actividad favorita, la cual consiste en sentarse en un parque para ver a la gente pasar.

David Nagadhana

Adoptada por David Nagadhana cuando era tan solo una cachorra, Hime acostumbra viajar en un remolque de bicicletas junto a su dueño debido a la artritis que padece por su avanzada edad, pero esto no le resulta ser un impedimento para disfrutar la vida y recibir amor de todos lados.

“Busca afecto en cualquier lugar donde pueda encontrarlo”, contó su amo a The Dodo.

David Nagadhana

Hime adora descubrir sectores en la ciudad donde vive para relajarse y gozar de un bello paisaje. “Le encanta encontrar lugares nuevos, interesantes y emocionantes para poder dormir la siesta”, comentó David al medio.

Y entre todos los que ha conocido, su sitio favorito es un sendero junto al río Támesis en Richmond (Inglaterra) para sentarse y observar a las personas que pasan, y también descansar. “Ella lo encuentra lo suficientemente relajante como para quedarse dormida de vez en cuando”, contó su dueño a The Dodo, y agregó “A ella le gusta ese lugar”.

David Nagadhana

David ha compartido toda una vida junto a Hime, por lo que también disfruta que ella elija los sitios para quedarse un buen rato. Después de todo, en el fondo sigue siendo la cachorra que adoptó hace años y el amor que le tiene no ha acabado, solo ha crecido.

Así como Hime ha sido una fiel amiga para David, él también quiere serlo para ella y agradecerle por todos los momentos que le ha dado. “Ella estuvo allí para mí cuando la vida se detuvo durante la pandemia. Estaré ahí para ella hasta el final. Criar perros es como un arcoíris. Los cachorros son la alegría por un lado, los perros viejos son el tesoro por el otro”, dijo al medio.

Todo sea por la felicidad que las mascotas merecen.

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