Por Daniela Morano
1 julio, 2019

Incluso en algunas escuelas los niños serán obligados a comer de su carne, todo con el fin de iniciarlos en una tradición culinaria que lleva cientos de años en algunos pueblos.

Hace unos meses atrás Japón anunció que reanudaría la caza de ballenas en su territorio, y el día de hoy el plan se puso en marcha. Después de abandonar la Comisión Ballenera Internacional seis meses atrás, el país tomó la controversial decisión que ha sido criticada tanto por gobiernos de otros países como por organizaciones a favor de los animales.

“Consideramos que las ballenas son recursos marinos como los peces y que pueden utilizarse siguiendo criterios científicos”, dijo el responsable del Ministerio de Agricultura, Bosques y Pesca a AFP.

Hoy lunes se cazó a la primera ballena en 31 años, para la cual fue necesario una grúa para dejarla en el puerto. El cetáceo de siete metros es sólo el primero de muchos más que llegarán muertos y luego serán utilizados para fines comerciales.

AP

“Estamos emocionados con la reanudación de la pesca”, dijo Yoshifumi Kai, presidente de la asociación de pescadores.

El barco Nisshin Maru es el buque insignia de esta nueva etapa, el cual lleva una enorme estatua de una ballena en su proa, dejándole claro al mundo que van decididos a exterminar a todas las ballenas posibles.

Según los defensores, la caza sería por “razones científicas”, sin embargo mucha de su carne acaba en pescaderías donde es vendida como alimento a pesar de no ser tan popular como se cree.

AP

Para muchos la caza se trata más de una tradición, la cual forma parte importante de un pueblo. Durante la época de posguerra, la ballena era la única proteína que podían conseguir en ese entonces. Incluso en algunas escuelas de Shimonoseki los niños son obligados a comer este animal de vez en cuando para iniciarlos en la “tradición culinaria”.

El consumo anual de carne de ballena era aproximadamente 200 mil toneladas en los ’60 pero según datos oficiales ha caído hasta apenas 5 mil en la actualidad.

AP

Por el lado positivo, la misma agencia pesquera ha establecido que las pesqueras tienen un límite de 227 ballenas al año. Esta cuota habría sido calculada para que la población de estos animales no se vea considerablemente afectada. “Pondremos en práctica la caza comercial de ballenas conforme a cálculos científicos y siguiendo una apropiada gestión de recursos”, aseguró el subsecretario jefe del gabinete, Yasutoshi Nishimura.

Lamentablemente, en este momento no hay quien los detenga.

Puede interesarte