Por Constanza Suárez
19 agosto, 2019

Su número cayó un 40% entre 1985 y 2015. Quedarían cerca de 98 mil ejemplares actualmente, según indicó la UICN.

Durante la mayor parte de su vida como guerrero samburu, Lesaiton Lengoloni no pensó en cazar jirafas. No había interés, ni orgullo particular en hacerlo -como lo era matar a un león- a pesar de que abundaban por las llanuras de Kenia. Una sola jirafa podía alimentar a una aldea por una semana y también las valoraban en temas de salud. 

Pero hoy en día se cruzan menos de estos elegantes animales en su camino: en Kenia, al igual que en África, las poblaciones de los mamíferos más altos del mundo están en silencio, pero bruscamente, en declive. 

AFP

La cantidad de jirafas en todo el continente cayeron un 40% entre 1985 y 2015, según las cifras entregadas por Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Hoy en día quedarían unos 98 mil ejemplares. 

A diferencia de otros animales que también están en peligro, la crisis de la jirafa a sido más bien oculta. “La jirafa es un animal grande, y puedes verla con bastante facilidad en parques y reservas. Esto puede haber creado una falsa impresión de que a la especie le estaba yendo bien”, dijo Julian Fennessy, copresidente del grupo de especialistas de la UICN para jirafas y okapis a AFP.

La tasa de disminución es mucho más alta en las regiones centrales y orientales, debido a  la caza furtiva y la destrucción del hábitat. 

AP

En Kenia, Somalia y Etiopía, el número de jirafas reticuladas cayó un 60 por ciento en las aproximadamente tres décadas hasta 2018, según la UICN. Mientras tanto, la jirafa de Nubia ha sufrido una trágica disminución del 97 por ciento, empujando a esta variedad más rara hacia la extinción.

En 2010, las jirafas eran una especie de “menor preocupación” en la lista roja de la UICN. Pero seis años después saltaron al puesto de “vulnerables”, y tomaron por sorpresa a varios.

“Es por eso que hablamos de la amenaza de una extinción silenciosa”, dijo Jenna Stacy-Dawes, coordinadora de investigación en el Instituto de Zoológicos de San Diego para la Investigación de la Conservación.

AFP

Seis naciones africanas están presionando para regular el comercio internacional de jirafas en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Comercio de Especies en Peligro de Extinción (CITES), que se reúne del 17 al 28 de agosto en Ginebra.

Aquellos que abogan por el cambio, incluida Kenia, quieren que la jirafa sea clasificada como “una especie que, aunque no necesariamente está actualmente amenazada de extinción, podría convertirse en tal si el comercio de sus especímenes no se controlara de cerca”.

 

 

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