Por Felipe Costa
3 febrero, 2021

Lucas encontró a Panchito cuando era apenas un bebé y había sido abandonado por su familia. Decidió adoptarlo pero no fue fácil, ya que el guanaco conseguía escaparse. Luego de adquirir confianza no se ha despegado del dueño.

Cuando hablamos de mascotas, lo primero que pensamos muchos es en gatos o perros, quizás también en conejos o hámsters, pero de seguro a nadie se le pasa por la cabeza tener un guanaco. Pues bien, al joven Lucas Feijoo, tampoco, hasta que se encontró con uno abandonado. Desde entonces se han vuelto muy buenos amigos.

Lucas Feijoo

Lucas vive en Santa Cruz, Argentina, en un sector rural rodeado de animales de todo tipo. Él ha estado toda su vida acostumbrado a animales como perros, caballos u ovejas, pero un día, en medio del camino, se encontró un bebé guanaco abandonado que de seguro se separo de su familia por quedarse dormido, un comportamiento común en la especie

El chico decidió quedarse con él y llevarlo a su casa para que se quedase una temporada, pero “Panchito”, como quizo apodarlo, luego crear confianza, no se despegó más de su nuevo amo.

Lucas Feijoo

En una entrevista con el medio cienradios, dijo que el rescate no fue fácil, ganarse la confianza al principio costó ya que en más de una oportunidad intentó escaparse, demostrando ser bastante talentoso en encontrar lo momentos adecuados para querer desaparecer. Otro tema fue darle de comer, ya que al no poder masticar alimentos sólidos debía acostumbrarse a la mamadera, algo que le molestaba.

Pero tras acostumbrarse no se despegó más, dice Feijoo, ahora se come todo, el pan, la hierba, la leche, no deja nada que sobre. Su comportamiento es como el de un perrito faldero, que sigue a su amo a todas partes de manera incondicional, ahora último se incorporó a la cocina al ver a Lucas cocinar.

Lucas Feijoo

Dada la curiosidad de Panchito, Lucas permitió que entrara a la cocina cuando preparaba tortas fritas, le llamó tanto la atención al animal, que lo acompañó hasta el final, siendo incluso catador del chef.

Lucas Feijoo

“Viene conmigo y se pone a jugar con las ovejas. Con los otros animales se criaron desde chiquititos por eso no se pelean. Cuando lo encontramos tenía más o menos dos semanas y ahora está por cumplir los tres meses. No me imagino un día sin él”.

–Lucas Feijoo a cienradios

Lucas Feijoo

La historia de Lucas y Panchito se volvió viral, luego que el joven publicara las curiosas fotos en redes sociales, admite que todo fue muy natural, pero que no esperaba tanta fascinación de la gente. Hoy las imágenes de Panchito recorren internet gracias a una amistad inigualable que sorprende al mundo.

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