Por Felipe Costa
2 marzo, 2021

Carlos Mendez se dio cuenta que los perros callejeros de su ciudad han estado pasando hambre durante la pandemia, así que ocupó sus ahorros y una tarde para recorrer distintas zonas e ir dejando agua y croquetas para que los peludos tuviesen su banquete. Espera que otros repliquen sus pasos.

El problema de los perros callejeros es algo que sucede en casi toda gran ciudad del mundo. Dependiendo claramente del país, existen servicios de refugios mejor adaptados para enfrentar este problema, pero en otras partes, llegar a todos es imposible y actualmente, durante la pandemia, han dejado de ser prioridad o sus dueños han preferido no hacerse cargo más de sus mascotas.

Carlos Mendez

Frente a un fenómeno que va creciendo en Bolivia, por la irresponsabilidad de sus dueños, un joven decidió hacer su aporte para impedir que estos cachorros sin hogar murieran de hambre, habiendo algunos que no han tocado un alimento en semanas, es por esto que salió a las calles de su ciudad y brindó comida gratuita a los peludos desamparados.

El joven es reconocido como Carlos y subió un video originalmente en TikTok, donde demostró su acto con el propósito de que otros puedan replicarlo en sus barrios.

Carlos Mendez

Carlos muestra en su video que salvarle la vida a estos perros es tan simple como dejarles un poco de agua y unas croquetas. La idea no es mantenerlos en las calles, pero si que puedan sobrevivir, un acto sumamente generoso. El joven además se encargó de colocar distintos recipientes plásticos con comida en varios puestos, con tal que los perros no se pelearan entre ellos.

https://www.tiktok.com/@kore_25_99/video/6813121295958543622

Tan solo lo pensó y lo hizo, no se hizo muchos problemas. El ir apoyar a los silenciosos necesitados fue tan simple como ocupar una tarde de su tiempo y sacrificar parte de sus ahorros, esperando de corazón que más gente se sume en el futuro.

Los usuarios en redes sociales han aplaudido su iniciativa, puesto que en estos tiempos, la gente se olvida que hay otros que también sufren, pero no pueden gritar por ayuda y mientras no exista la capacidad de refugiarlos a todos, faltarán espíritus nobles como Carlos que puedan atender a la emergencia.

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