Por Constanza Suárez
8 octubre, 2018

¡Banjo y Penny son inseparables!

Hace más de un año, Penny y Banjo salieron a jugar y pasear fuera de sus casas, con sus respectivos dueños cuando se vieron por primera vez. El amor entre ambos perros surgió de forma inmediata. Enseguida supieron que serían mejores amigos para siempre.

Se reconocen de inmediato y dejaron claro desde un principio que no pueden estar separados por largos periodos de tiempo. Eso no funciona para ellos. “¡Disfrutan mucho de la compañía del otro!”, confesó la madre de Banjo, Marisa Folz, al portal The Dodo.

Marisa Folz

La conexión fulminante entre los dos hizo que sus dueños tomaran la decisión de inscribirlos juntos en la misma guardería para perros. Durante ocho horas al día, cinco días a la semana, pueden jugar y abrazarse sin límites. Sin embargo, su relación tambaleó cuando la familia de Penny se mudó a otra casa.

A pesar de que la nueva casa de Penny está a solo 30 minutos de Banjo, no se ven a diario como estaban acostumbrados. Pero sus padres se aseguran de que sigan teniendo contacto frecuente, planeando citas en el parque, la playa y cualquier otro lugar que se les antoje.

“Les encanta verse. ¡Son felices moviendo las colas y jugando! ¡Es como si nunca se hubieran dejado!”, dijo Marisa.

Marisa Folz

El último tiempo ambas familias decidieron usar sus viajes fuera de la ciudad como una oportunidad para que la pareja estuvieran juntos mucho más tiempo. Entonces Penny se quedó con Banjo durante una semana y viceversa a la siguiente.

Ambos perros estaban encantados de pasar tanto tiempo juntos, como en los viejos tiempos, y cuando era hora de ir a dormir, se quedaron dormidos en la posición más linda, con sus patas tocándose, demostrando lo mucho que realmente se aman.

Marisa Folz

“Parece que se consuelan y se relajan el uno al otro”, comentó Folz sobre la adorable postal que logró capturar.

Honestamente, Penny y Banjo tienen una conexión incomparable y una relación irrompible. Ni siquiera la distancia puede romperla, son realmente inseparables.

Marisa Folz

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