Por Cristofer García
30 junio, 2020

Esta especie –únicamente encontrada en Australia– se ha visto amenazada tanto por la tala, como por los fuertes incendios del año pasado.

Un triste anuncio para la naturaleza. Luego de los masivos incendios sufridos en Australia, los koalas estarían en peligro de desaparecer y un reciente estudio calculó que su posible fecha de extinción sería en unos 30 años, después de que estos marsupiales se vieran gravemente afectados.

Se trata de una población de entre 15.000 y 20.000 koalas que vivían en Nueva Gales del Sur, donde se originaron las llamas en la temporada de sequía de 2019. Aunque se desconoce con exactitud la cantidad de animales fallecidos en esos meses, los cálculos no son alentadores.

Unsplash

“Antes de los incendios, los guardabosques nos habían informado que los koalas que se llevaban para cuidarlos estaban deshidratados y desnutridos debido a la sequía, las olas de calor y la escasez de agua”, dijo a los periodistas Cate Faehrmann, presidenta del comité parlamentario encargado de investigar esta situación, según reseñó la agencia Efe.

Serían al menos 5.000 los koalas que murieron producto del fuego que era incontenible para las fuerzas de bomberos durante meses, en un verano con cifras de incendios sin precedentes en este país.

Unsplash

Por ello “la continua destrucción de sus hábitat en favor de la agricultura, el desarrollo, la minería o la sivicultura han impactado severamente a la mayoría de las poblaciones de koalas durante varias décadas”, agregó la también activista a favor de los derechos humanos.

El 2050 podría ser el año que el mundo despida al último animal de esta especie, únicamente encontrada en esta nación oceánica. Debido al deterioro constante que viven su hábitat natural anteriormente y que en el último año aceleró su ritmo de destrucción.

Unplash

Por ello, y basada en el informe de este grupo parlamentario que ofreció 42 recomendaciones para actuar, la filial australiana del Fondo Mundial para la Naturaleza pidió al gobierno actuar con prontitud para intentar detener este futuro oscuro para los koalas, empezando con eliminar la tala de árboles en Nueva Gales del Sur.

“El gobierno de Nueva Gales del Sur no ha podido impedir que el núcleo del hábitat de los koala sea arrasado en tierras privadas o talado en los bosques estatales costeros. No hay árboles, no hay koalas”, dijo en un comunicado Stuart Blanch, portavoz del Fondo Mundial para la Naturaleza en Australia.

Unsplash

Solo la propia mano del hombre, que ha puesto en amenaza su hábitat, puede desacelerar su extinción.

Puede interesarte