Por Antonio Rosselot
17 febrero, 2021

La escena fue retratada en Berlín por el fotógrafo local Omer Messinger, y muchos asistentes se quedaron contemplándola melancólicamente. Independiente del triste fallecimiento del ave, su postura inspira gran tranquilidad a la vista, por lo que decidieron despedirlo con un sencillo pero emotivo homenaje floreado.

Aunque varios me puedan tildar de satánico o algo por el estilo, debo decir que la muerte tiene cierta estética que resulta atractiva.

Evidentemente no vamos a estar esperando que algo o alguien se muera para pintarlo o retratarlo, pero siempre hay un mensaje de tranquilidad en esa falta de vida, en ese paso de lo terrenal a lo espiritual, ese tránsito entre habitar los espacios y habitar las memorias.

Quizás por eso es que varios ciudadanos de Berlín (Alemania) se detuvieron sobre un puente para ver la imagen de un cisne en el río Spree, que falleció congelado a causa de la potente ola polar que está azotando al país germano. El ave yacía tranquila, inerte sobre el agua; el hielo, en tanto, ya estaba empezando a solidificarse alrededor de su cuerpo.

De acuerdo a Omer Messinger, el fotógrafo que retrató al cisne, la gente habría lanzado flores a la superficie congelada del río, así como dedicando un adiós de funeral al ave. Independiente de que las circunstancias hayan sido extremas para el cisne y que su partida no fue de la mejor manera, su cuerpo se sigue viendo bello en la quietud de la muerte.

El mismo Messinger comentó que, unas horas después de haber fotografiado al cisne, volvió al lugar y vio que el cadáver ya no estaba, además de notar un encordonado alrededor del punto exacto. Quizás la policía quería advertir a la gente sobre la presencia de hielo quebradizo, pero según el fotógrafo, “se sentía como la escena de un crimen”.

No sabemos hacia dónde voló la vida de este bello cisne, pero seguramente está un lugar mucho mejor que el río congelado. Y claro, más cálido también.

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