Por Monserrat Fuentes
14 diciembre, 2018

Su dueña lo echó al lavado y él veía atónito como su juguete favorito daba vueltas.

Si hablamos de perritos adorables, sin lugar a dudas Habs estaría en la lista, solo basta con ver esa carita tan tierna para saber que esta mezcla de cocker spaniel tiene un corazón enorme, tanto que no pudo evitar preocuparse por su mejor amigo, un peluche que es más grande que él.

Habs llegó a la casa de Jacqueline Estey hace tres años y desde el primer día quedó embobado con el gran osito de peluche que era de su dueña, le gustaba tanto, que la mujer tuvo que obsequiarle el peluche.

habsthedog/Instagram

Desde entonces son mejores y compañeros de juegos, “Habs siempre ha sido inseparable del oso. Le gusta traer al oso por toda la casa”, dijo Estey a The Dodo. “Si lo levantas, él te seguirá hasta que se lo devuelvas”, añadió la mujer.

Pero hace poco, Habs jugó tanto con su juguete que éste necesitaba un lavado urgente, por el Jacqueline decidió lavarlo en la lavadora de la casa, cosa que al parecer no le gustó mucho a Habs.

El perro corrió hasta el cuarto del lavado para mirar como el osito giraba al interior de la máquina, como si estuviera esperando que no saliera herido o como si quiera apoyarla en ese “difícil momento”.

“Nunca lo he visto hacer eso por nada en el lavado, aparte de su oso”, dijo Estey (The Dodo). “¡Fue muy gracioso cuando me di cuenta de que estuvo sentado allí durante todo el ciclo y no se movió por nada!”, comentó.

Afortunadamente no ocurrió ningún inconveniente mientras el osito se limpiaba y al poco rato pudieron reunirse nuevamente. “Escuché a Habs rasquetear la puerta de la secadora”, dijo Estey. “Cuando entré, ¡él estaba buscando a su oso en la lavadora y secadora!”, dijo Jacqueline.

Habs ya tiene de vuelta a su peluche, listo para seguir jugando mil aventuras con él.

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