Por Monserrat Del Pino
25 enero, 2017

Aparte de sacarnos una sonrisa.

Hay pocas cosas mas tiernas que ver a nuestro perro levantarse en la mañana. Se para rápidamente ante tu presencia y se estira para adelante y para atrás, haciendo una especie de reverencia. Y la mayoría de las veces la elongación viene acompañada de una torpe sacudida que nos deja enternecidos para el resto del día. Cada dueño de un peludo interpreta este acto de diferentes maneras: algunos piensan que es un saludo y otros que, al igual que nosotros, se están desperezando para poder comenzar el día con energía.

Pero la verdadera razón no tiene nada que ver con cortesía ni con sueño, sino que, como prácticamente todas las conductas de los perros, se remonta a sus orígenes y a su batalla por sobrevivir.

“Los perros, como cazadores y luchadores, en un sentido evolutivo, nunca sabían que pasaría exactamente cuando se despertaran a defender su territorio”, explicó a The Dodo Paul Rosenberg, un quiropráctico veterinario de Pets in Motion Animal Chiropractic. “Estirarse los ayudaba a prepararse para cualquier caza de comida o defensa de territorio que viniera”.

“La evolución favorece a los preparados”, afirma Rosenberg. “No te estires y te arriesgas a cazar sin éxito, y morirás. Si te hieren o mueres en una pelea, tienes menos posibilidades de poder proveer para tus crías o compañeros de manada”.

Por otro lado, la sacudida si está más relacionado a la razón de porqué nosotros nos estiramos. Jackie Cameron, entrenador de perros y fundador de No Kill Kern, explicó a The Dodo que “se quieren sacudir porque quieren tener sus músculos listos para la actividad. Los perros son seres activos y cuando se levantan, quieren comenzar a moverse. Es cargar el sistema”.

Es así como los perros no están realmente copiándonos al estirarnos, sino más bien recordándonos que el peligro puede estar cerca.

¿Tiene tu peludo alguna forma especial de estirarse?

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