Por Romina Bevilacqua
5 octubre, 2015

La mujer subió una fotografía a su página de Facebook alardeado de su víctima: un gato doméstico

ADVERTENCIA: Las siguientes imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas

En el mes de abril una perturbadora fotografía se masificó rápidamente en las redes sociales. En ella una joven sostenía en sus manos a un gato muerto con una flecha incrustada y bajo la fotografía se encontraba el siguiente mensaje escrito por la joven llamada Kristen Lindsey: “My first bow kill, lol. The only good feral tomcat is one with an arrow through it’s [sic] head! Vet of the year award … Gladly accepted”, que en español se traduce algo así como: “Mi primera víctima con el arco, jaja. El único gato salvaje bueno es aquel con una flecha atravesándole la cabeza! El premio a la veterinaria del año…Aceptado con gusto“.

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Facebook/Kristen Lindsey

Más allá de la indignación que provocó en muchos el hecho de que que esta veterinaria de Texas alardeara sarcásticamente de haber matado a un gato supuestamente salvaje con un arco y flecha –que ya de por sí es un acto cruel hacia un animal–, estaba el hecho de que el gato en realidad se llamaba Tiger,  y no era salvaje sino que pertenecía a una pareja de ancianos que vivía en el vecindario. Tiger, de 6 años, había desaparecido de casa pocas horas antes de que Lindsey publicara la fotografía.

Este caso no pasó desapercibido y pronto comenzaron a surgir grupos de personas que bajo la consigna de “justicia para Tiger” empezaron a movilizarse e incluso formaron una página para encontrar la forma de hacer que Lindsey pague por sus acciones ante la ley. Hasta el momento, y poco después de que la fotografía se volviera masiva, Lindsey había sido despedida de la clínica en la que trabajaba en aquel momento debido al incidente, sin embargo aún no enfrentaba ningún tipo de consecuencias legales por lo que hizo.

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Fuente

En una primera instancia, durante el mes de junio, el jurado decidió rechazar el caso contra Kristen Lindsey y señaló que no se presentarían cargos criminales por sus acciones, pero en agosto la Asociación de Médicos Veterinarios de Texas (TVMEB, por sus siglas en inglés) declaró que Lindsey efectivamente quebrantó las normas de sus estatutos y por ende, podría perder su licencia de veterinaria para siempre. Un vocero de la Asociación de veterinarios de Texas señaló que “estamos apenados y perturbados por las desafortunadas acciones de este individuo y les recordamos a los residentes de Texas que esta conducta no refleja la profesión veterinaria ni a los profesionales que se esfuerzan por encarnar las palabras del juramento veterinario a diario”.

Ahora Kristen Lindsey deberá asistir a una audiencia ante la Oficina Estatal de Audiencias Administrativas, a principios de 2016, donde se revisará la petición de la Asociación de Veterinarios para remover su licencia de veterinaria y se dará un veredicto.

Nada podrá traer de vuelta a Tiger, pero pequeñas victorias como esta podrían cambiar el panorama para muchos otros casos de crueldad y violencia animal. 

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