Por Romina Bevilacqua
23 noviembre, 2014

Midiendo unos 30 metros de longitud y con un peso de 200 toneladas, las ballenas azules son los animales más grandes en la Tierra. De hecho, son los animales más pesados ​​que han vivido en nuestro planeta, pesando más que el dinosaurio más grande conocido por el hombre. Por desgracia, estas ballenas icónicas son una especie en peligro de extinción. Fueron agresivamente cazadas hasta el borde de la extinción en la década de 1900 por los balleneros que buscaban su carne y su aceite. Entre 1900 y 1960, se estima que alrededor de 360.000 ballenas azules fueron asesinadas, principalmente por las flotas rusas.

Las ballenas azules quedaron protegidas en 1966, pero desde entonces sus poblaciones se han recuperado muy poco. Ahora, sin embargo, una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Washington, sugiere que las ballenas azules californianas ya se han recuperado. Sorprendentemente, su población ha vuelto prácticamente a sus niveles históricos, por lo que es la única población conocida de ballenas que se ha recuperado de la caza indiscriminada.

La recuperación de las ballenas azules californianas demuestra la capacidad de las poblaciones de ballenas azules de reconstruirse bajo el manejo cuidadoso y las medidas de conservación“, dijo Cole Monnahan, autor principal del estudio “Ciencia de Mamíferos Marinos”, en un comunicado de prensa.

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Las ballenas azules californianas, o ballenas orientales del Pacífico Norte, se pueden encontrar desde el ecuador hasta el Golfo de Alaska. Un trabajo previo estima que actualmente hay alrededor de 2.200 de estas ballenas, lo que equivale a un 97% del nivel histórico, de acuerdo con el nuevo estudio. Mientras que puede parecer algo poco impresionante, considerando que 3.400 ballenas fueron capturadas entre 1905 y 1971 en comparación con las 346.000 ballenas capturadas cerca de la Antártida, lo más probable es que su población haya sido significativamente menor.

Con el fin de averiguar cuántas ballenas se habían cazado, los investigadores utilizaron datos balleneros rusos, los que habían estado clasificados hasta hace muy poco. Aunque estos archivos les entregaron a los científicos la ubicación y el tamaño de las capturas, los registros no distinguían entre las dos poblaciones diferentes que se sabe que residen en el Pacífico –la ballena oriental y la occidental del Pacífico Norte–. La ballena occidental se encuentra cerca de Japón y Rusia.

Debido a que los científicos no conocían el límite geográfico entre estas poblaciones, tuvieron que encontrar otra manera para separar las capturas. Para ello, escucharon sus llamadas o sonidos, que difieren entre las poblaciones orientales y occidentales. Después de averiguar en qué parte estaban cada tipo de ballenas, los investigadores unieron esta información con los datos de la pesca y fueron capaces de determinar cuántas ballenas fueron capturadas.

Ahora que las ballenas están de vuelta en un 97%, el crecimiento de la población ha disminuido de manera significativa. Fue sugerido por algunos que esto se debe tal vez a colisiones con buques, pero los investigadores creen que es más probable que se deba a que su hábitat ya no puede soportar un mayor número de ballenas.

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Se estima que al menos 11 ballenas azules son golpeadas por barcos cada año a lo largo de la costa occidental de los Estados Unidos, lo que está por encima del límite legal de tres por año. Sin embargo, los investigadores sugieren que se necesitaría un aumento de 11 veces en la cantidad de barcos antes de que haya una posibilidad del 50% de que la población de ballenas se agote, lo que respalda la idea de que el crecimiento en la población se ve restringido por los límites del hábitat.

Las ballenas azules californianas se están recuperando, porque tomamos acciones para poner fin a las capturas y comenzar un monitoreo. Si no lo hacíamos, la población podría haber sido empujada al borde de la extinción, lo que ha sido un desafortunado destino sufrido por otras poblaciones de ballenas azules “, dijo Monnahan. “Es una historia exitosa de la conservación”.

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