Por Alejandro Basulto
19 mayo, 2020

Fueron filmadas en el año 1935, habiendo pasado casi un siglo desde la última vez que fue fotografiado o grabado.

El lobo marsupial, tilacino o también conocido como el lobo de Tasmania, Tigre de Tasmania o Tilacín, fue un marsupial carnívoro que apareció por primera vez en el Holoceno, siendo nativo de Australia, Tasmania y Nueva Guinea y creyéndose extinto desde las primeras décadas del siglo XX. Siendo su pariente más cercano, el actual demonio de Tasmania. Su especie se extinguió en Australia Continental miles de años antes de la llegada de los colonos europeos, sobreviviendo un tiempo más en la isla de Tasmania, hasta que este superpredador finalmente terminó siendo extinto en todos los países en que se encontraba. O al menos, eso es lo que todavía se supone.

1911 footage by «Mr. Williamson» | 1933 footage by David Fleay

Debido a que se habla de avistamientos de este carnívoro marsupial, pero ninguno sin ser aún una prueba concluyente de su existencia. La que se habría acabado no solo por la caza intensiva, sino que también por la introducción de enfermedades y de los mismos perros domésticos, junto con también ser culpable la ocupación de su hábitat natural por parte de los humanos.

Henry Burrell

Debido a su extinción oficial, no existe una coherencia total entre las distintas descripciones anatómicas y morfológicas del lobo marsupial, ya que los datos existentes se ven limitados por unos pocos ejemplares conservados, el registro fósil, restos de piel y de esqueletos, y junto con también las fotografías y películas en blanco y negro de este animal en cautiverio.

Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid

Estando en un video del año 1935, el último registro visual y en movimiento de su existencia, el cual es un archivo de la National Film and Sound Archive of Australia (NFSA). En el que se puede observar moviéndose a uno de sus ejemplares en cautiverio, recorriendo de lado a lado una jaula. Compartiendo este marsupial un aspecto parecido al de un perro de gran tamaño con pelaje corto, junto con una cola rígida que se extendía gradualmente por el cuerpo como ocurre con los canguros.

National Archives of Australia

Además tenía unas rayas, que se dice, que eran más marcadas en los ejemplares jóvenes. Y que su pelaje era espeso y suave, variando también el tamaño de este carnívoro marsupial entre los 100 y 180 centímetros de longitud, en los que la cola medía entre 55 y 65 centímetros. Su altura era de 60 centímetros y podían llegar a pesar entre 20 y 30 kilogramos.

Sarah Hartwell

Los machos eran generalmente más grandes que las hembras, teniendo estas últimas un marsupio con cuatro mamas, pero que a diferencia de otros muchos marsupiales, este se abría hacia la parte distal del cuerpo. Mientras tanto, los machos tenían un bolsillo escrotal, elemento único de los marsupiales australianos. Se presume que para cazar (que lo hacían de noche), se basaban en su vista y en el oído, no siendo capaces de correr velozmente, pero sí de poder realizar un salto bípedo, como el de los canguros, los que por cierto, eran su alimento, junto con los ualabíes, vombátidos, pájaros y pequeños marsupiales, siendo su presa prefería el emú de Tasmania.

A pesar de ser considerada una especie en extinción, hay personas que acusan haber visto a algún ejemplar de estos marsupiales carnívoros. Como es el caso de una grabación en 1973, que fue descartada por supuestamente tratarse de un dingo enfermo y delgado. O también está el caso de una grabación en el 2008, que todavía no tiene respuesta. Sin olvidar, que han habido intentos de clonación de lobos marsupiales, todos infructuosos hasta ahora.

 

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