Era necesario hacerle pruebas para comprobar su estado de salud, pero su madre no lo entendió.

El primer contacto entre una madre y su recién nacido marca un antes y un después. Es una conexión que debe darse naturalmente y de inmediato. Sin embargo, muchos nacimientos son difíciles y en caso de haber alguna complicación de salud, los expertos prefieren intervenir, ya sea con humanos o animales.

Eso sucedió con una osa panda que dio a luz hace poco en un zoológico.

Pese a que los empleados del recinto tenían todo preparado para el nacimiento, hubo algunas complicaciones que les hicieron pensar que sería mejor separar al bebé de la madre para monitorear la salud de la cría antes de devolvérsela.

Youtube @BBC Earth

Así que apenas nació, los veterinarios se llevaron al recién nacido para tomarle diversos exámenes de rigor. Estaban conscientes de que hacerlo significaba que la madre podría no relacionarse con el bebé, pero debían correr el riesgo.

Cuando lo revisaron y estuvieron seguros de que no habría más complicaciones, enseguida fueron a devolvérsela a su madre, a donde pertenecía.

Youtube @BBC Earth
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Sin embargo, el mayor temor de los especialistas se cumplió: apenas acercaron a la cría a la osa, ella lo rechazó.

Aunque lo intentaron varias veces, la madre se negaba a acercarse a su hijo, que se retorcía en el suelo esperando por ella mientras era ignorado.

Youtube @BBC Earth
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Pero finalmente, el milagro ocurrió. Min-Min, como fue apodada la osa, de pronto se dio cuenta de que se trataba de su bebé y fue directo a buscarlo. Lo toma entre sus dientes y lo lleva a un rincón donde comienza a abrazarlo y darle todo el amor que no pudo en una primera instancia.

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De seguro ahora ambos permanecerán unidos para siempre.

Mira aquí el emocionante reencuentro:

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