Por Leonardo Granadillo
27 agosto, 2019

Su único delito fue nacer en el lugar equivocado. Sin embargo, no guarda rencor sino todo lo contrario, brincó de la alegría y agradeció a quienes lo dejaron salir.

Por más trillado que suene los animales no paran de enseñarnos valiosas lecciones de vida, en su mayoría hablamos de seres que no tienen maldad alguna y que agradecen todo gesto de cariño que reciben, a pesar de que algunos opten por maltratarlos y tratarlos como esclavos.

Es allí cuando comienzan los conflictos entre humanos-animales, cuando no se respeta la vida y se perjudica a estos seres maravillosos. Afortunadamente, tal como hay maldad también hay personas con muy buenas intenciones como Christian, un trabajador de un santuario austríaco llamado Gut Aiderbichl que escuchó de las condiciones en las que vivía un toro llamado Bandit, y no dudó ni un segundo en ir a salvarlo.

Gut Aiderbichl

El primer contacto dejó en claro quién era Bandit, Christian se acercó y rápidamente el animal puso su cabecita para dejarse acariciar, tantos maleantes libres y un ser maravilloso falto de cariño tras las rejas.

Gut Aiderbichl

Fue allí cuando Christian se sintió en confianza de quitar los grilletes de los pies de Bandit y soltarlo de donde lo tenían. Justo allí, comenzó una especie de ‘danza de la libertad’ que la verdad emociona demasiado al verla, su alegría era inaguantable tras conocer la luz, el mundo exterior:

Gut Aiderbichl

Si bien sabemos que ya tiene un nuevo hogar en el santuario que ha salvado a más de 500 toros brindándoles un espacio amplio para ser felices, no tenemos detalles de los ex compañeros de Bandit que se encontraban en la misma condición.

Esperemos todos sean liberados y reciban una nueva oportunidad en la vida como este asombroso torito. Acá el video que tiene más de 30 millones de reproducciones:

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