Por Diego Aspillaga
17 julio, 2020

Según el Buin Zoo, este nacimiento es un gran aporte a la conservación ex situ (fuera de su medio natural) de una especie que está amenazada de extinción, y cuyas proyecciones son alarmantes. “Atanasio” aleja a los rinocerontes de la desaparición.

El mundo está sufriendo por el impacto del coronavirus.

Cientos de miles de muertos, millones de contagiados y países enteros en cuarentena son sólo parte de las terribles consecuencias de esta enfermedad.

AP

Pero a pesar de todo esto, aún queda espacio para buenas noticias. 

Y es que mientras los humanos sufren por el COVID-19, la naturaleza ha encontrado un minuto para aprovechar esta pausa de la humanidad y recuperarse del daño que le hemos causado. 

Especies en peligro de extinción han recuperado sus números, las temperaturas y los niveles de contaminación han bajado y muchos animales han recobrado su libertad debido a la ausencia de las personas.

Yahoo/Newsflare

Y hoy, la naturaleza se unió a los seres humanos para entregarnos otra buena noticia: el nacimiento del primer rinoceronte blanco en cautiverio durante la pandemia en Latinoamérica.

Buin Zoo

Luego de un periodo de 504 días de gestación y un trabajo de parto de más de 5 horas, la rinoceronte Hannah dio a luz al pequeño “Atanasio” en las instalaciones del zoológico chileno Buin Zoo.

El nuevo rinoceronte, una cría de 75 kg, nació en buenas condiciones. El pequeño Se puso en pie 65 minutos después de nacer y 2 horas y 20 minutos después del parto, tuvo su primera lactancia.

Buin Zoo

Como parte del protocolo establecido en situaciones como la detallada, se mantendrá al padre (Oliver) alejado de la cría y de la madre durante un mes, reportó el diario chileno La Tercera.

La llegada de este pequeño galán es una gran noticia para los amantes de los animales en todo el mundo. Los rinocerontes blancos están en peligro de extinción y sus números en la naturaleza se han reducido paulatinamente hasta estar al borde de la desaparición. 

Según señala Buin Zoo, este evento es un gran aporte a la conservación ex situ (fuera de su medio natural) de una especie que está amenazada de extinción, y cuyas proyecciones son alarmantes.

Buin Zoo

Se estima que quedan entre 17.000 y 19.000 de estos animales en el mundo –de los cuales 743 se encuentran en zoológicos bajo el cuidado de humanos- y su tasa de mortalidad es de más de 1.000 ejemplares por año aproximadamente en vida silvestre (en su mayoría debido a la caza indiscriminada y a la destrucción de su hábitat).

Este nacimiento, el primero en pandemia en Latinoamérica durante la pandemia y el segundo en todo el continente, ayuda a mantener a esta majestuosa especie con nosotros durante un tiempo más. 

Buin Zoo

“Atanasio” goza de buena salud, cuidados intensivos y mucho amor tanto de su madre como de los trabajadores del zoológico. Y no es para menos: su nacimiento fue un verdadero milagro que aleja a su especie de la extinción.

Puede interesarte