Por Luis Aranguren
22 agosto, 2019

La naturaleza es sabia, dicen algunos ancianos, y busca la manera de revertir el daño que le hemos hecho. Es hora de que los gobiernos se unan y ayuden al planeta.

El pulmón del mundo se ha visto afectado por el incendio más grande registrado en la historia, miles de hectáreas han sido envueltas en unas llamas indetenibles. No solo acaba con los árboles, sino también con la vida de miles de especies que ahí habitan.

Contrario a lo que ocurrió en Notre Damme, no se dado la inversión necesaria para detener este terrible acontecimiento.

Reuters

Pero algo milagroso ha ocurrido al norte de Porto Velho: durante la madrugada se registró una pequeña cantidad de lluvia que se espera sofoque las llamas en toda esa área. Igualmente que pueda mantener el suelo húmedo para evitar que más llamas se propaguen en la zona.

CNN

La lluvia es ácida debido a la gran cantidad azufre guardado en las nubes por el largo tiempo que ha durado el incendio. Las principales víctimas de esta contaminación serán los animales del lugar, pero se espera que muchos otros se salven tras disminuir la expansión del incendio.

Muchas personas se han pronunciado con respecto a esta situación pero muy poco se ha hecho para solucionarla. Hasta el momento se han recaudado 120 mil dólares y Bolivia dispuso dinero para alquilar un «avión super tanque», útil para guardar grandes cantidades de aguas.

NASA

Por otra parte el gobierno de Brasil, a quien se le atribuye gran parte de la culpa, aseguró no disponer del dinero para colaborar y solo prestó los camiones del cuerpo de bomberos.

Los meteorólogos esperan que la lluvia dure al menos 24 hora y si bien no extinguirá el incendio, ayudarán a evitar que se expanda al norte de la selva según Movisis Noticias. Por ahora la parte más afectada está en el sur y afecta a Paraguay, Bolivia y Brasil.

AP

Es necesario que toda América y el mundo se unan para poder extinguir estas llamas de una vez por todas, ya que no se trata de algo que afecta una nación. Este incendio está acabando lentamente con una de las selvas que más especies de animales, anfibios y plantas tiene en el mundo.

Reuters

No habrá nadie a quien echarle la culpa cuando el mundo se acabe, hace más de 80 años Margaret Mead lo supo cuando dijo que «no tendremos una sociedad si destruimos el medio ambiente». Los ambientalistas aseguran que si no se contiene dentro de los primeros 20 días, será indetenible.

Pixabay

El planeta ya ha hecho lo posible para mantenernos a salvo, mientras haya algo por lo que luchar deberíamos hacerlo. El arrepentimiento no servirá luego cuando el mundo se acabe.

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