Por Monserrat Fuentes
15 enero, 2019

Dice estaba en los huesos y muy deprimido, pero una familia creyó en él y se convirtió en el mejor amigo para los niños.

Lamentablemente el estigma que acarrean los pit bulls hacen que sean discriminados por algunas personas que sin tomar en cuenta su buen comportamiento o amable carácter, los abandonan o maltratan porque que creen en algún momento pueden ponerse agresivos. Dice es un perro de 3 años que ha vivido en carne propia esto.

Lo encerraron en una jaula sin comida ni agua y lo dejaron al costado de un departamento abandonado, sin poder moverse y buscar su propia comida estaba destinado a morir.

Feeling Fine Rescue
Feeling Fine Rescue

A principios de noviembre del 2018, un grupo de policías se acercó hasta un vecindario en Fort Lauderdale, Florida, para notificar el desalojo de un propiedad, allí unos niños les alertaron sobre el estado de Dice.

“Los inquilinos se mudaron y lo dejaron en el patio trasero en una jaula sin comida ni agua”, dijo a The Dodo Tracey Godin, cofundadora de Feeling Fine Rescue en Loxahatchee, Florida. “La policía, por supuesto, preguntó a los niños cuánto tiempo había estado allí el perro, y dijeron que pensaron que había estado allí una semana o más”.

El perro presentaba signos claros de desnutrición, haciendo evidente que había sido descuidado mucho tiempo antes de que lo abandonaran. “No fue alimentado adecuadamente durante meses”, dijo Godin. “La última semana fue el deterioro final”.

Feeling Fine Rescue
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La policía llamó a control de animales y lo trasladaron hasta un refugio local, pero la condición del pequeño era crítica, “no podía caminar unos 5 o 6 pies sin caerse”, dijo Godin. “Estábamos en el estacionamiento del veterinario, y cuando dio un paso para subir a la acera, no pudo sostener el peso de su cuerpo y simplemente se derrumbó. No pensé que iba a vivir “.

Pesaba menos de la mitad de lo saludable, estaba deshidratado y anémico, sus ojos estaban hundidos y se podía ver cada hueso de su cuerpo asomar por el pelaje. Probablemente no hubiese sobrevivido mucho tiempo más.

Pasó toda su recuperación en Feeling Fine Rescue, donde comenzó a florecer poco a poco y a convertirse en el gordinflón que es hoy. “Dentro de una semana, ganó 10 libras”, dijo Godin. “Él llegó a pesar 40 libras dentro de la primera semana. Dos semanas después, pesaba 50 libras y, para el fin de mes, pesaba 65 libras. Básicamente todos los días, se pudo ver una diferencia en el perro”.

Feeling Fine Rescue
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Una vez que llegó al peso correcto, quedó listo para optar a ser adoptado y con su amable semblante y cariñosa forma de ser no le fue difícil encontrar un hogar definitivo. Una familia se enamoró de él a primera vista y fueron a visitarlo varias veces hasta que finalmente lo llevaron a casa.

“Anoche me llamaron y me dijeron, ‘estamos más enamorados de él que en el momento en que lo conocimos, y nos gustaría nunca traerlo de vuelta’“, dijo Tracey Godin. “Estaba llorando porque esta familia es absolutamente increíble y no creo que Dice pudiera haber ido a un hogar mejor”.

Feeling Fine Rescue
Feeling Fine Rescue
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Dice volvió a confiar en los humanos, adora acurrucarse junto a sus hermanos humanos y jugar con los otros perros de la casa. Todos están felices con su llegada y Dice ya no pasará momentos difíciles.

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