Por Lucas Rodríguez
5 enero, 2021

Difundido por redes sociales, el video impacta por lo poco arrepentidos que se ven quienes atacaron al cachorro. Uno de ellos incluso se ríe cuando lanzan al pequeño.

Hay gente que con buena información y en muchos casos, justa razón, destaca el potencial adictivo y peligroso que tienen las redes sociales. Pero también, debemos agradecer que son ellas las que a veces pueden difundir información clave, que luego puede traducirse en atrapar a una persona que está rompiendo las leyes, o peor aun, dañando a otros.

Así ocurrió con un breve, pero bastante terrible video, ocurrido en Chiloé, sur de Chile.

Meganoticias

11 segundos de duración son más que suficiente para demostrar que estamos frente a personas perturbadas y con problemas. De qué otra manera justificar la falta de remordimiento que demostraron, al arrojar un pequeño perrito poodle a las aguas del mar como si se tratara de una pelota.  

Quizás lo más perturbante del video, es que los dos adolescentes que se notan llevando a cabo esta acción, se notan divertidos. Riéndose incluso. Mientras tanto, el poodle viaja en brazos de uno de ellos con calma y tranquilidad: no es necesario ser un experto en animales para notar que un perrito solo se muestra así de sereno, cuando está en brazos de quienes confía.

Meganoticias

Quienes le dieron su juramento de que cuidarían de él y nunca le harían daño.

Meganoticias hizo un seguimiento a la historia del video, enterándose que la Policía de Investigaciones (PDI) hizo una denuncia al Ministerio Público, justificada en un caso de maltrato animal:

“Esta unidad luego de enterarse a través de redes sociales, donde se difundió un video donde aparece una persona de sexo masculino arrojando un perro de raza pequeña, color blanco, al mar, realizó por oficio una denuncia a la Fiscalía local de esta comuna por el delito de maltrato animal.”

–Alejandro Pino, El jefe de la Brigada de Investigación Criminal de Castro, para Meganoticias

Meganoticias

Si los usuarios de redes sociales colaboran difundiendo el video, es de esperarse que se pueda averiguar con rapidez la identidad y paradero de quienes llevaron a cabo este delito. Ya se sabe el lugar donde ocurrió la acción, por lo que solo debería ser cosa de tiempo antes de que el video se difunda por las redes, al punto de que un conocido del delincuente salga a la luz y de más información.

Una sociedad que no castiga a los miembros de ella que abusaron de los animales, no es una que pueda considerarse justa y democrática.

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