¡A surfear se ha dicho!

Desde que nació, la Golden Retriever llamada Ricochet, estuvo en entrenamiento para ser un perro de servicio. A las 8 semanas era una cachorro prodigo, sabía abrir puertas, encender y apagar luces y abrir cierres. Sin embargo, hubo un obstáculo en el camino que le impidió seguir aprendiendo. Ricochet tenía demasiada energía y prefería correr por la orilla del mar y perseguir pájaros, que enfocarse en ayudar a las personas con discapacidad que tanto la necesitaban.

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Todo el entrenamiento se veía perdido, hasta que descubrieron que la perrita tenía un don: Su equilibrio. Así, se convirtió en una surfista profesional que está cambiando la vida de muchos niños y adolescentes, al ayudarlos a mantener el equilibrio sobre la tabla, pero también en su interior.

Ricochet ha trabajado con niños con problemas motores, autismo, e incluso con veteranos de guerra que sufren estrés postraumático. Pero hoy, un desafío bastante impactante se le presentó. Surfear con Aaron, un pequeño que sufre atrofia muscular espinal, una enfermedad que afecta a las células nerviosas de la médula espinal, y que hacen imposible, tareas como respirar, comer y tragar.

¿Quieres ver como fue el día en que Aaron compartió con Ricochet?  Entonces no te pierdas el video a continuación:

httpv://youtu.be/jjQvJHKpatg

Sumergir a este pequeño en el agua era imposible, pero la posibilidad de sentir el viento en el pelo, el olor del mar y la compañía de Ricochet, fueron simplemente perfectos.

¡Qué maravillosa terapia!

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